Mostrando entradas con la etiqueta Bonitos palabros.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bonitos palabros.. Mostrar todas las entradas

viernes, marzo 27, 2020

Macguffin. Palabra aprendida hoy.

Estoy leyendo "Personajes Desesperados", de Paula Fox y como el prólogo de Jonathan Franzen me había generado tantas expectativas, aparte de fastidiarme parte del argumento, pues me está decepcionando bastante, así que he intentado buscar dónde está el quid que podría hacer del libro una gran obra literaria en lugar del tedioso recorrido (con una prosa elegante eso sí) por la insulsa y aburrida vida de unos personajes, no se si desesperados, pero sí poco interesantes. Por lo menos para mí. Así que buscando, buscando, en un blog me he topado, además de con otro panegírico de la obra, con una palabra que no conocía, lo cual me alegra ,ya que aprender palabras de las que no tenía conocimiento siempre me supone satisfacción, salvo que se trate de palabras que todo el mundo parece conocer menos yo, lo cual me pone de mal café.
La palabra en cuestión, que no se si conocerá mucha gente fuera del mundo de cine, aunque igual sí, es Macguffin, que según la Wikipedia también puede escribirse MacGuffin, McGuffin o Maguffin, y que no es un tipo de hamburguesa sino un recurso cinematográfico consistente en algo así como una excusa, un fin, un objeto, una persona, un objetivo que persiguen los personajes o una justificación de su proceder en la historia, pero que a la larga no tiene nada que ver con lo que se pretende contar o cómo actúan los personajes. Ponen el ejemplo del arca perdida en la primera película de Indiana Jones, la piedra filosofal de Harry Potter o la venganza que compele a actuar a Gladiator o a muchos otros personajes de ficción.
Pues bien, cuál se supone que es el Macguffin del libro que estoy leyendo: la mordedura de un gato, que ocurre al principio de la novela y nos acompaña, para mi desgracia, a lo largo de todo el libro, o eso parece, porque todavía no lo he terminado.
Aunque el recurso argumental existía de siempre, parece que el término lo acuñó, y lo usó mucho, Alfred Hitchcock, quien afirmó que "en historias de rufianes siempre es un collar y en historias de espías siempre son los documentos".
Por tanto, el Macguffin no resulta terriblemente relevante porque los personajes pueden buscar documentos, un arca perdida, una piedra filosofal o, en el libro que me leo, a la protagonista le podría haber mordido un perro en lugar de un gato, que la historia no variaría mucho o nada. Y para mí, me temo que seguiría siendo igual de aburrida que con el mordisco del pobre minino callejero al que no auguro buen fin visto lo visto, o leído lo leído.

domingo, enero 13, 2019

Primer libro 2019: "Invierno", de Rick Bass.

Con lo que me aburrió mi última lectura de 2018, este "Invierno" me comenzó pareciendo hasta entretenido y eso que no pasa absolutamente nada más que el tiempo, tanto el cronológico como el atmosférico. Bueno, eso y el protagonista cortando leña para su chimenea durante casi las 218 páginas del libro, que no se cómo puede considerarse ecologista, que si dura un poco más el invierno deja Montana sin madera. Debe ser la cultura americana neorrural masculina apasionada de las motosierras, que no me dice nada bueno.
La obra es una especie de diario que escribe el autor en el lugar al que han llegado con Elizabeth, su pareja, desde Texas de donde eran originarios. Escribe en el invernadero en los ratos libres que les deja la búsqueda de árboles caídos y el tiempo que pasa haciéndolos leña para calentarse en los días de invierno que se aproximan ya que "Winter is coming".
El autor es menos de campo que un semáforo y comienza el libro buscando un lugar donde vivir lejos de la ciudad y tan lejos llegan que casi acaban en Canadá. Consiguen que les dejen una cabaña en un lugar llamado Yaak en Montana, que imaginaba idílico hasta que lo encontré en Street View, aunque supongo que los bosques serán impresionantes.
El protagonista, que, pese a compartir la experiencia con su pareja, se olvida de contarnos qué hace Elizabeth mientras él se dedica a cortar leña y comadrear con otros hombres del valle intentando que no resulte demasiado evidente su escasa adaptación al medio y bebiendo y viendo el fútbol en el bar de la localidad. Hasta la página 169 sólo la menciona de pasada y es para animarla a jugar al pinacle con otras mujeres que están de bajón invernal, al contrario que ella que parece llevarlo estupendamente, aunque no sepamos qué está haciendo. Imagino que pintando porque es pintora. De hecho son suyas las ilustraciones del libro, cosa de la que me he enterado buscando los datos de la edición, porque el autor no dice ni mú de que su mujer colabore en su obra, si bien incluye una frase suya que es la que más me ha gustado del libro: "Es como si fuéramos el viento mismo".
Es un diario un poco raro y estando en un lugar con una naturaleza exuberante y casi salvaje no describe demasiado los lugares por donde se mueve. Se ocupa algo más de las personas pero no demasiado en profundidad ya que son hombres taciturnos y poco comunicativos que ayudan sin que se lo pidan pero que no piden ayuda. No hay teléfono, tienen que desplazarse varios kilómetros para comunicarse o comprar. Esto último casi como en Quero, aunque no tengamos nieve y eso nos facilite algo los desplazamientos.
Parece ser que Rick Bass, el autor y protagonista del libro, es defensor de los bosques primigenios de los EE.UU. Supongo que llegaría a ese compromiso tras varios inviernos consiguiendo leña para su chimenea. Lo que está claro es que le gusta la soledad y no necesita mucho comunicarse con los demás, así que en el Yaak Valley será feliz. Yo para unas vacaciones de verano a lo mejor, pero para subirme por las paredes ya tengo el comedor de mi casa.
En fin, que como tampoco hace falta leerlo de corrido, pueden leerse algunos capítulos del diario para relajarse sin pensar mucho, pero también os podéis aburrir como ostras o igual soy yo que no necesito dejar la ciudad para volver a la naturaleza.
De todas formas no veo yo que escriba este hombre de manera tan extraordinaria como para compararle con los grandes escritores americanos con los que se le ha equiparado. Pero, para gustos...
Este libro me llegó en el paquete de Bookish de diciembre en el que se incluía, dadas las fechas, una bolsita de Christmas Tea (siempre incluyen bolsitas de té o de alguna otra infusión en sus cajas), aunque té, lo que se dice té no se si llevaba porque me lo acabo de tomar a las cinco y aunque olía estupendamente al montón de hierbas que lleva me dejó un regusto empalagoso bastante alejado del té y además es desteinado. Pero he aprendido una palabra porque dice que es una "infusión ayurvédica de especias", un tipo de medicina india y que ayuda a reducir Vata y aumentar Pitta, temas de elementos y humores y esas cosas. A mi lo único que ha hecho es ponerme mal cuerpo. Seguiré con tés más normalitos y menos ayurvédicos y añado la etiqueta de "Bonitos palabros" a la entrada, aunque no creo que la vuelva a utilizar en la vida.
En la caja también se incluía una tarjeta con una ilustración de Catarina Alvez muy bonita pero que no creo que como dice el folleto refleje "la soledad de una vida apartada de la civilización, vivida al margen de la tecnología y las comodidades que brinda la urbe".
A mi me parece más una niña pija de vacaciones en Saint-Moritz cotilleando con unos prismáticos. Y eso por los ocho copos blancos que ha pintado, que si no parece más de otoño por las hojitas, la bufanda y los guantes. Pero, que cada quien es cada cual para ver lo que quiera.

miércoles, octubre 12, 2016

12 plazas para la Universidad Autónoma de Madrid.

http://www.uam.es/servicios/administrativos/pas/convocatorias/concursos%20y%20oposiciones/Funcionarios/oposicion_libre_escala_administrativa_con_idiomas/Bases_esc_admtva_idiomas_29_09_2016.pdf
El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid publicó el lunes día 10 de octubre la convocatoria de pruebas selectivas que ha realizado la Universidad Autónoma de Madrid para el ingreso de 12 personas en su cuerpo administrativo con idiomas. El sistema de selección será el de concurso-oposición y si os sabéis el temario, que junto con las bases podéis ver pinchando en la imagen, le podéis dar sopas con honda a cualquier ministro o ministra de Educación (aunque tampoco hace falta mucho para eso). El plazo de presentación de solicitudes es de 20 días a partir de ayer día 11 y los derechos de examen 16,55€.
Se exige ser bachiller o técnico/a y tener el B2 de inglés. Se reserva una plaza para personas con alguna discapacidad.
Y al utilizar arriba la expresión "dar sopas con honda" he venido a pensar cuál es su origen o por qué se utiliza ya que pensaba en la sopa de plato con cuchara y no a la que realmente se refiere el dicho y que no es otra cosa sino a la sopa de arroyo o piedrecillas o guijarros sueltos según se desprende de una de las definiciones que da el diccionario de la RAE indicando además que es un término coloquial y en desuso. En Internet he visto referencias a un pasaje del Quijote en el que Sancho usa "sopa de arroyo" en el capítulo XI de la segunda parte cuando Don Quijote pretende castigar a los culpables del robo del rucio a su escudero y enseñarles cómo tratar a los jumentos y caballerías de los escuderos de caballeros andantes y Sancho, siempre sensato, le apercibe para que no lo haga por si les tiran piedras diciéndole: "Asaz de locura sería intentar tal empresa: considere vuesa merced, señor mío, que para sopa de arroyo y tente bonete no hay arma defensiva en el mundo, sino es embutirse y encerrarse en una campana de bronce".
Y ya que estamos, lo del "tente bonete" sería algo así como no te caigas bonete y hace referencia a la persona que tirando piedras al río calculaba su anchura, si se le caía el sombrero o bonete es que debía hacer mucho esfuerzo para lanzarla y era demasiado ancho para cruzarlo, así que la expresión de Sancho viene a decir que contra quien lanza guijarros inclinándose y para llegar lo más lejos posible (como los tiraba yo de pequeña que tenía muy buena puntería) no hay defensa posible.

miércoles, enero 14, 2015

Zurupeto. Palabra casi olvidada.

Ayer, con aquello de reabrir este blog y repasar alguno de sus apartados, recabé en el de "bonitos palabros" y me acordé de una palabra que me resucitó el notario de Puebla hace cosa de un año y cuyo recuerdo también está más fresco por encontrarme estos días leyendo "El cementerio de Praga" de Umberto Eco.
Un amigo mío que tenía escrituraciones pendientes me preguntó cuándo venía el Notario a Quero y, teniendo por ocupación "desocupada", quedé en pasarme por el Ayuntamiento para ver qué fechas tenía a bien atender tan ilustre señor a nuestra modesta ciudadanía, con tal tino que la casualidad quiso que precisamente esa mañana se encontrara Don Rafael en Quero y que, tras aclarar qué días tenía intención de volver y facilitarme una tarjeta para que mi amigo contactara con la Notaría, entabláramos conversación sobre asuntos varios entre los que, como no podía ser de otro modo (sobre todo en mi caso), se encontraba la mala situación para la profesión (bastante peor para la mía que para la suya, colijo).
No recuerdo por qué ni cómo acabé recordando a un señor fallecido hace años que desempeñó su labor en Villafranca y que generaba cuadernos particionales con una meticulosidad digna de encomio; y sobre todo me acordé de un documento de trabajada factura que aparentaba ser escritura con tantísima fiabilidad que, entregándomelo un antiguo cliente con el encargo de llevarlo al Registro de la Propiedad para inscribir la compra de una de las fincas a que se refería, no solo lo tomé sin más por fiable cuaderno particional y lo llevé al Registro sino que el propio oficial del referido organismo púsole casillero para realizar la inscripción y sólo al repasarlo pormenorizadamente pudo percatarse de no ser documento notarial sino privado ya que no era encabezado por notario alguno sino por ciudadano de a pie que carecía de la condición de tal.
Al acabar mi anécdota el Notario con el que hablaba cabeceó apesadumbrado lamentando que todavía quedara mucho "zurupeto" suelto. Me quedé un momento callada pensando que se refería al documento y no resultándome la palabra familiar en modo alguno para designar ese tipo de papeles ni para ninguna otra cosa, pero como seguimos el curso de la conversación por otros derroteros me olvidé de la palabra hasta pasados unos días que la busqué y constaté que el Notario no se refería al documento en sí sino a la persona que sin serlo se atribuía la condición notarial y redactaba documentos como si tal cosa cobrando además por ello (me imagino que por debajo de los aranceles notariales lo que favorecía la afluencia de clientes).
Según el diccionario de la RAE un zurupeto es un intruso en la profesión notarial o un corredor de bolsa no matriculado. Me imagino que también se podría aplicar a la mayoría de los "corredores de fincas" que pululan por nuestros pueblos o a todos esos que engrosan sus curricula con titulaciones y capacidades de las que carecen y con las que además pretenden lucrarse, sobre todo en política (lo que debiera dar actualidad a esta palabra quasi-extinta), pero eso no lo dice el diccionario.
Por cierto, que la relación de la palabra con "El cementerio de Praga" viene por la "profesión" que "detenta" el protagonista del libro, si bien Simonini, que así se llama el personaje, da una vuelta de tuerca a la ocupación de falso notario añadiéndole una, llamemosla, capacidad creativa o de invención, ya que los documentos que redacta no son ni siquiera verdaderos.

jueves, enero 17, 2013

Luego y que no tenemos idioma propio.



Si la señora de Honrubia lo explica "mu clarico": "No te pongas a las nueve que nunca vale el santolio. Como te de una mieja de apechusque... la esroscas".
Pues eso, que si se pone usted malo/a a partir de las ocho de la noche, según dónde viva en Castilla-La Mancha que no sea grave porque los Santos Óleos no sirven para sanar cuando ya se ha producido el fallecimiento. Manchego en estado puro, para que aprenda José Mota.

martes, enero 08, 2013

He aprendido una palabra nueva: antimacasar. Y de paso os recomiendo un libro.

Estaba intentando leer un libro mientras mi madre repasaba una saga familiar quereña desde el origen de los tiempos hasta su último retoño cuando he descubierto una palabra cuyo significado imaginaba por el contexto pero que no había oído nunca: antimacasar. 
El protagonista del libro, a la sazón policía (que yo sigo erre que erre con las novelas policíacas, negras y/o de detectives), describe una habitación victoriana en la que están interrogando a un testigo que supuestamente vio al que creen el asesino y dice que "las dos butacas estaban protegidas con antimacasares". 
Me he imaginado que era algún tipo de cobertor pero para asegurarme he buscado en el diccionario del cajón con el resultado de siempre: palabra ausente. Así que me he excusado con mi madre por perderme algunos miembros de la familia sobre la que relataba y he buscado en la Espasa donde dice que la palabra antimacasar, un americanismo, procede de anti y de macasar, cosa que habría podido yo deducir sin leerlo, pero añadiendo que macasar significa aceite definiendo luego antimacasar como "pedazo de tela con adornos o tejido de crochet que se tiende en los respaldos de sillones y sofás para evitar que se manchen al apoyar en ellos la cabeza ", vamos algo parecido a los pañitos que hacía mi abuela Patricia de ganchillo.
Pero no me sonaba a mi muy de aceite normal eso de "macasar" ya que mi bagaje sobre la materia aceitera siempre comienza por algo más cercano a "oleo" así que no he podido evitarlo y he acabado conectando el ordenador y buscando en Intenet para acabar como un matriculando de la ESO mirando en la Wikipedia donde he acabado concluyendo por qué el señor Yeats (el testigo interrogado) tenía antimacasares y es que debía utilizar fijador de pelo ya que el aceite de macasar se utilizaba mucho en la época victoriana por los hombres como acondicionador de pelo. También de paso me he enterado que una conocida marca de champú sigue utilizando ese aceite en sus productos. Ya ves.
Pero de todo, todo, lo que he acabado descubriendo buscando lo del aceite, lo que más me ha sorprendido es enterarme que en libro que me estoy leyendo no sólo hay un asesino, ese que busca el detective Monk, sino que la propia autora del libro, que se titula "el rostro de un extraño", y que no es otra que la autora inglesa Anne Perry, cometió junto con una amiga un asesinato cuando tenía 15 años, cargándose las dos angelitos a la madre de la amiga por el poco imaginativo método de golpearla nada más y nada menos de 45 veces con un ladrillo. Que no se debía morir la señora, vamos. 
La hoy conocida autora se libró de la horca debido a su edad y no resulta extraño que haya dedicado su vida a escribir libros de asesinatos y no me extraña que el muerto de mi libro recibiera no se cuantísimos bastonazos hasta morir. 
Éste era su primer libro y debió tirar de experiencia y con aquello de que era la muerte de un caballero y en su piso no le debió parecer muy "fino" matarlo a ladrillazos, así que se lo cargó con un bastón. 
Y el asesino no va a ser el mayordomo porque el muerto no tenía, así que además de la autora voy a seguir leyendo a ver a quién más le ha dado por la violencia de los golpes para acabar con el finado del libro y a ver si de paso el policía protagonista recupera la memoria porque encima está investigando sin saber de si mismo nada más que el nombre y que le gusta vestir bien porque tiene amnesia tras un accidente y no dice a nadie ni "mu" pretendiendo averiguar a la vez quién es el asesino y quién es él.

miércoles, abril 18, 2012

Hoy he aprendido una palabra: baruto.

Inmaculada, la que fue psicóloga de mi Centro y ahora lo es del de Madridejos, me ha sorprendido hoy con una palabra que no había oído nunca: baruto. Además me ha dejado un momento sin habla: precisamente los segundos que he tardado en localizar la palabra en mi buscador de Internet ya que ni siquiera viene en el diccionario.
Me he quedado a la espera porque ella comentaba, al preguntarle por sus hijos, que uno de ellos les había tenido preocupados porque había estado baruto. Al principio pensaba que había dicho bruto pero me he quedado pensando si el niño había estado malo de algo que no sabía qué era hasta que ha aclarado que lo que ocurría es que el niño había tenido unos días obcecado en que quería ser futbolista. He vuelto a respirar, no solo por haber encontrado el significado, sino también porque el niño no tuviera nada grave (yo creo que a su edad atravesaba una etapa en la que quería ser astronauta) y, como dice mi madre, me he "quedao" en "abogá".
Bueno, a lo que iba, que la única mención que he encontrado sobre la palabra es una oferta para apadrinarla como palabra en vías de extinción en la web de una Escuela de Escritores (que por cierto tiene un máster que patrocina el Museo de la Palabra de mi pueblo). Según el único señor que había apadrinado la palabra, la misma se usa en la comarca de Puxa y Montalbán en Toledo para referirse a personas o animales que andan sueltos, solos y desgobernados. Pues bien, parece ser que la palabra en cuestión también se usa en Consuegra. He estado a punto de apadrinarla también.
Gracias Inma por descubrirme una palabra que no recoge la RAE (lo cual no me sorprende porque las nuevas no las incluye hasta que ya son viejas y las antiguas las suprime en cuanto no le suenan a ningún miembro de la Academia) y que tampoco recoge la Espasa de mi hermano, lo cual si que me sorprende porque por muy rara que sea la palabra suele incluir menciones del tipo "expresión que se utiliza en la zona de... y que significa...".
Nota: también he encontrado la palabra en un diccionario de gallego con el significado de cedazo o criba para cerner la harina de trigo.

domingo, febrero 12, 2012

Flexiseguridad.

Contradiciéndome a mi misma, que no tenía intención de leer la reforma laboral hasta el lunes, me he puesto a leer la exposición de motivos que suele ser más clara que el contenido de la norma, sobre todo en estas reformas de reforma que reforman las reformas que reformaron en su día la primera reforma, que necesitas tener abiertas muchas leyes a la vez porque suelen redactarse más o menos así. "Disposición adicional decimonona: se añade un apartado ter al apartado bis del artículo taitantos dos cuyo párrafo tercero in fine queda redactado..." y claro luego no hay forma. 
Pero es que buscando claridad se me ha oscurecido el panorama en el apartado II de la exposición de motivos (el I se limita a dar fe de lo mal que está la cosa y la necesaria necesariedad de la reforma) y es que me he encontrado una palabra con la que no estoy familiarizada. Vamos, que está claro qué quiere significar pero que no la había visto escrita en un texto legal y que a la sazón parece ser el objetivo pretendido con la modificación legal: flexiseguridad
Así que, aparte de ver una película de juicios de Gary Cooper, me he pasado un rato rebuscando sobre el concepto (investigar es una palabra demasiado seria e implica una labor más profunda que lo que he hecho, que no ha sido sino "rebuscar" entre blogs y webs y exprimir google para que cantara al respecto). Y he encontrado hasta una dirección en la World Wide Web que coincide con la palabreja en cuestión.
La cosa viene de lejos en el tiempo (2007 o así) y en el espacio (el país que más la defiende es Dinamarca y la ha puesto de moda al ostentar la presidencia de turno en la Unión Europea) e incluso la Comisión Europea le dedica una importante cobertura en su apartado de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión (podéis verla pinchando aquí, aunque está en inglés) en su web.
Según la Comisión la flexiseguridad es una estrategia integrada que pretende mejorar a la vez la flexibilidad y la seguridad en el mercado laboral (algo así como la cuadratura del círculo, pero en laboral) y que intenta conciliar la necesidad que tiene quien emplea de una mano de obra flexible (una fuerza de trabajo) con la necesidad de seguridad que tenemos quienes queremos trabajar confiando en no afrontar largos periodos de desempleo. Podéis ver una comunicación de la Comisión al Parlamento referida al tema y en castellano pinchando aquí.
Los principios en los que se apoya son los siguientes:
- acuerdos contractuales más flexibles y seguros desde el punto de vista de ambas partes.
- estrategias de aprendizaje durante toda la vida laboral para asegurar capacidad de adaptación e incremento de la empleabilidad.
- políticas activas para facilitar la transición hacia nuevos empleos.
- modernos sistemas de cobertura social durante la transiciones.
Y no es que me suene a "yo soy contratada de manera flexible con la seguridad de ser despedida en cualquier momento pudiendo formarme mientras trabajo para que cuando me despidan tenga más oportunidades de recolocarme y, mientras, me paso una temporada en el paro con un "moderno sistema de cobertura social" sigo preparándome para otro trabajo en condiciones similares al que tengo". No es eso, que también, pero es que no le veo la ventaja a la cosa para generar empleo. En fin, esperaremos a ver si se obra el milagroso milagro y cuales setas tras la lluvia comienzan a nacer nichos de empleo donde emplear de manera flexible o como sea al mayor número de personas posible, pero es que de momento estoy como Santo Tomás, que hasta que no lo vea...
De momento voy a desmigar la disposición adicional segunda, que añade una disposición adicional vigésima al texto refundido del Estatuto de los Trabajadores (que adicionar una disposición adicional, ya es rizar el rizo), y me tiene a mi más preocupada, sobre todo el concepto jurídico indeterminado de "insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente para la financiación de los servicios públicos".

domingo, enero 15, 2012

Sobre vista cansada, ancianidad y necesidad de ser imbécil para sobrevivir.

Desde hace muchos años tenemos en mi casa para saber en qué día vivimos (y esencialmente en mi caso para no ir a trabajar en día de fiesta) un calendario de esos de taco que nos ayuda a ubicarnos en el tiempo. Comencé a comprarlo hace muchos años cuando mi padre empezó a no poder salir de casa y siempre andaba preguntando el día de la semana.
Como debido a su diabetes había perdido mucha vista compraba un taco del tamaño del que tiene en su salón la bolsa de Madrid. Al arrancar a diario la hoja para marcar el transcurso del día mi padre miraba detrás y solía entretenerse con las sopas de letras y los crucigramas que incluía y me guardaba frases célebres o relatos de efemérides que le resultaban interesantes (todavía conservo una hoja con fechas célebres para la igualdad que me guardó una vez).
El hecho es que no se si por la crisis llevo dos o tres años que no consigo comprar un taco de las dimensiones que tenían los primeros y este año he tenido que conformarme con uno pequeñito que pese a tener unos números de un tamaño aceptable tiene las letras de un cuerpo similar a los que le ponen en sus etiquetas a los ingredientes de los refrescos para que ni te des cuenta de que te están envenenando de forma que para leer las frases célebres que vienen algunos días tengo ya que coger la lupa.
La disminución de mi capacidad visual me ha llevado a intentar acordarme del nombre técnico de la vista cansada, esto es, presbicia, que nunca me sale a la primera y como lo uno lleva a lo otro he buscado el origen de la palabra, a consecuencia de lo cual he llegado a la conclusión que ya sospechaba: estoy "muuu" vieja.  No solo vieja sino casi anciana. Pues no que presbicia viene de la palabra griega "présbis" (πρέσβυς) que significa "anciano", no viejo que sería γέρος (de ahí geriátrico, geriatra...).
En fin, que con la lupa en cuestión leí una frase que me ha hecho pensar. Según el taco es de Flaubert y dice así: "tres condiciones se requieren para llegar a ser feliz: ser imbécil, ser egoísta y gozar de buena salud. Pero bien entendido, si os falta la primera condición todo está perdido". ¡Qué verdad más grande! Ahora me explico por qué tiendo más a la depresión profunda que a la felicidad.

sábado, noviembre 12, 2011

Estafermo.

Se han publicado un par de libros dedicados a palabras olvidadas o de uso poco frecuente o pasadas de moda y escuchando ayer hablar de uno de ellos en la tele se me vino a la cabeza una palabra que escuché el otro día en El Toboso y que apunté en una servilleta para profundizar en su significado y su origen, que si hay una cosa que no soporto es quedarme sin saber qué significa un vocablo, que si lo encuentro en un libro lo busco y lo anoto su significado a pie de página para no olvidarlo.
Y es que cada vez tenemos un vocabulario más reducido y más simple conformándonos con hablar de "eso" sin averiguar qué es o cómo se denomina. No es mi caso, que desde que mi padre me compró el primer diccionario no soporto quedarme sin saber de las palabras que se me cruzan y llevo a gala manejar un amplio bagaje y desde que tenemos google y la wikipedia lo tengo más a mano y con más posibilidades.
Recuerdo incluso cuál fue la primera palabra que vi al abrir aquel primer diccionario y eso que no es de uso corriente, o a lo mejor por ello la recuerdo: fue "imóscapo" y el diccionario decía que era el diámetro inferior de una columna, con lo que quedándome a dos velas no tuve más remedio que seguir buscando, ya que a mis seis años yo todavía no sabía lo que era un diámetro y no había visto una columna a la que distinguirle partes inferiores o superiores, con lo que me fui picando y picando una palabra llevó a otra y hasta hoy que sigo preguntándome y buscando.
Pero en fin, que me voy por las ramas, que hace unos días estábamos tomando un café en el bar de Angelines y dos hombres y dos mujeres en un tono de voz bastante hiriente para el dolor de cabeza que soportaban mis hombros comenzaron a lanzarse "perlas" sobre la necesidad o no de tener pareja o marido, ya que parecía que ellos no se planteaban si tener o no esposa les resultaba obligado. En ese cruce llamemoslo dialéctico una de las mujeres dijo "total para tener un estafermo en casa, mejor sola". Y hete aquí la palabra en cuestión que generó alteraciones en las circunvoluciones de mi cerebro: "estafermo".
Estaba claro lo que la señora quería significar con el vocablo: resultaba manifiesto que se refería a la supuesta "inutilidad" de una pareja que reportara poca utilidad, beneficio o contraprestación bien afectiva o bien económica.  Pero ¿qué comenzó denominando la palabra, cuál era su origen y cuál su primigenia significación para que pudiera usarse en sentido figurado tal cual lo hacía la señora que yo estaba escuchando?
Pues bien, efectivamente y en sentido figurado, del diccionario se desprende que podemos llamar estafermo a una persona que se queda parada y como embobada y sin acción y que el primigenio significado de la palabra hacía referencia a la figura de un hombre armado, con un escudo en la mano izquierda y una correa con una bola pendiente en la derecha o unos saquillos de arena que se colocaba en un mástil para que girara sobre él y se utilizaba por los caballeros como ejercicio o entrenamiento para las justas o las batallas a caballo con lanza. Si eran hábiles y rápidos acertando al escudo y corriendo y agachándose no los pillaba la bola con la cadena o se libraban del golpe con el saco, si no, pues eso, cuerpo a tierra. ¿A que os suena la escena de las películas de torneos medievales?
El origen etimológico de la palabra es italiano y viene de estar firme ("stà fermo").

viernes, junio 24, 2011

13 plazas para el Cuerpo de Técnicos/as Comerciales y Economistas del Estado.

Pinchad aquí si queréis acceder a la convocatoria que publica el BOE de hoy para el Cuerpo Superior de Técnicos/as Comerciales y Economistas del Estado. Son 13 plazas (una reservada para personas con alguna discapacidad) a las que podréis acceder (si superáis las pruebas, of course) quienes tengáis un doctorado, licenciatura, ingeniería, arquitectura o grado. El proceso selectivo tiene una parte de oposición y un curso selectivo. La parte de oposición tiene cinco ejercicios sobre un temario que mejor que lo miréis en la convocatoria para ver qué os parece. A mi tanta economía me da dolor de cabeza. Total, tanto estudiar los gurúes de la economía para la que han acabado liando.



Nota: He estado consultando porque para la frase tonta del final dudaba si podría decirse (como por otra parte dice todo el mundo en la tele) "gurús", porque no me fio un pelo de la gramaticalidad del castellano televisivo. Pues bien, una vez consultado el tema en un blog muy majo sobre lengua española, aparte de enterarme del origen de la palabra "orquídea", he llegado a la conclusión de que las palabras que acaban en "u" tónica admiten dos plurales: uno, añadiendo una "s", y otro añadiendo "es", siendo esta última acepción la que suele utilizarse en registros cultos y, para mi sorpresa, en Google. Así que puede decirse "gurús" y "gurúes" como puede decirse "tabús" y "tabúes" o "hindús" e "hindúes" o "zulús" o "zulúes" y así hasta que os aburráis. Perdonar la disgresión que estoy un poco tonta hoy, pero como el saber no ocupa lugar... salvo en la estantería de mi biblioteca que ya no caben muchos más libros y no hay forma de colocarlos sin amenaza de derrumbe.

sábado, abril 10, 2010

¡Qué parón de blog!

Si es que no está una "pa ná". Ayer mismamente, asoméme al corral de mi abuela armada de azadilla o almocafre (que es un "bonito palabro" que viene a ser como el "escadillo" pero con nombre en el diccionario de la Real Academia y origen árabe) con la intención de atajar la foresta que ya lo inunda tras las lluvias, nevadas y demás fenómenos atmosféricos que, además de cargarse mi laurel, han aumentado el nivel freático y por ende la humedad y vegetación del lugar en cuestión hasta extremos peligrosos para el tránsito humano e incluso felino. Abrigaba yo la idea de comenzar la labor de desbroce consiguiendo así a la vez despejar el tránsito y sudar mi desesperación a ver si por los poros también salía la mala baba y lo que sea que me provoque volver a tener solo medio cuerpo despierto y el cerebro en "stand by". Pero mira por donde la primavera fue lo que se me cruzó en el camino y en lugar de quitar maleza solté la azada y fui a por la cámara. Otro día será que comience a quitar hierbas. Ayer las fotografié. Plantas y flores casi anónimas...Bichos intentando pasar desapercibidos... Semillas de la olma esperando que el viento se las lleve...
En fin, que cualquier excusa puede valer para no doblar el lomo. Hasta matas de manzanilla tenemos este año.

jueves, diciembre 31, 2009

¿Alguien sabe qué es un calvatrueno?

Yo tampoco lo sabía hasta hace un rato que he desempolvado uno de mis quijotes para releerlo (propósito de año nuevo más alcanzable que adelgazar y hacer ejercicio) y al abrirlo al azar se me ha aparecido el epitafio del Monicongo a la sepultura de don Quijote cuyo primer verso reza "El calvatrueno que adornó a la Mancha" y no me iba a quedar con la duda, así que lo he buscado y resulta que es una palabra que sólo puede ser masculina y que se puede llamar así a un hombre alocado o atronado; de ahí lo de clava y trueno y de ahí también que se aplique a nuestro paisano hidalgo.
También sirve para referirse a una calva grande que coge toda la cabeza y, curiosamente, el Diccionario de la RAE también señala como masculina esa palabra, luego digo yo que si quiero decir que un señor tiene una cabeza como una bola de billar debo decir que tiene un calvatrueno y no una calvatrueno. Ya ves, cosas del género gramatical. O a lo mejor sólo puede decirse que es un calvatrueno y que el contexto, de que tan amiga es la Real Academia, nos aclare el resto.
Y así a lo tonto he inaugurado un nuevo apartado en mi blog que voy a denominar "Bonitos palabros". Que hay palabras que se conocen y se usan poco pero que resultan sonoras, sorprendentes, ampulosas,... en fin que me han llamado a mi la atención y quiero que se conozcan.
Por cierto, que para quien se haya preguntado qué es un "monicongo", que según el epitafio al que me he referido es el nombre que da Cervantes al académico de Argamasilla que lo escribe, la palabra no la he encontrado en el Diccionario de la RAE pero debe ser algo así como un talismán, un muñeco que transmite cualidades especiales a quien lo porta (como la famosa pata de conejo). En otros sitios lo he visto relacionado con una especie de vudú en el que el muñeco se entierra e incluso en otros sitios aparece como un simple espantajo, todo lo cual no hace sino reforzar la gracia y la burla contra los académicos que realiza Cervantes porque al siguiente lo llama "Paniaguado", al supuesto autor del soneto siguiente "caprichoso", a otro "Burlador", al siguiente "Cachidiablo" y al último "Tiquitoc". Y a una, después de gastarse los ahorros comprándose la nueva Gramática de la Real Academia para descubrir que seguimos siendo el "género marcado", le ha dado por preguntarse y meditar cómo llamaría nuestro más conocido autor a los miembros actuales que quieren seguir limpiando, fijando y dando esplendor a la lengua española.
Bueno, que es fin de año, que salgáis con buen pie del 2009 y no entréis a gatas en el 2010.