domingo, julio 08, 2018

Vigésimo quinto libro 2018: "Contra la lectura", de Mikita Brottman.

No se me ocurre nada más que a mí, apasionada lectora, ponerme a leer un libro titulado "Contra la lectura". Y es que cuando alguien en un vídeo blog mencionó el título entre sus futuras lecturas, me pareció interesante. 
Además, puesto que su autora (de la que entonces no sabía nada y en los restos me libraré muy mucho de seguirle la pista) parecía haberse doctorado en Oxford y haber dado clases en diversas universidades (aunque ahora lo sea en Baltimore en un Instituto de Arte o así) esperaba que el título fuera pura ironía y que realmente su interior fuera una especie de curso de animación a la lectura inteligente sin seguir modas, listas de libros más leídos o las recomendaciones del cultural del periódico del domingo.
Por otra parte el subtítulo del libro versa "un ensayo dedicado a los lectores que no creen que los libros sean intocables", en la parte de abajo pregunta si "¿se puede ser infeliz en una habitación llena de libros?" y en la contraportada una serie de frases encabezadas por "te dijeron que..." que acaban con "Y tú no puedes evitar leer. Pero quizá lo haces boli en mano y en pijama, quizás has conocido a grandes lectores que eran malas personas y quizá tu vida te parece aburrida comparada con tus novelas favoritas".
Ante eso, y ante un libro que además es físicamente muy bonito, ¿qué haces? Pues, lo que yo hice, pedir el libro a Blackie Books, que tiene unas encuadernaciones cuidadísimas y con unos colores poco frecuentes entre los libros y lanzarme a su lectura como si el color de la portada fueran aguas para darse un agradable chapuzón.
Para empezar, el título en inglés es más largo y les debió dar aquel de traducirlo también para que la obra se titulara, como en la lengua de Shakespeare: "El vicio solitario. Contra la lectura"; aunque ya en la introducción deja bien claro que la autora pretende abordar otro vicio solitario diferente al del eufemismo victoriano para la masturbación, si bien encuentra entre ambos muchos aspectos comunes.
La obra tiene una primera parte interesante en la que critica las campañas de animación a la lectura, sobre todo en Estados Unidos, y plantea que no siempre y no toda lectura es beneficiosa así como que leer por obligación no es recomendable. Hace algunas apreciaciones sobre el paso del temor a los libros de algunas épocas antiguas a la idea de que leer es siempre bueno y que ni tanto ni tan calvo, tontea con ciertas recomendaciones en las que parece que defiende que la literatura sólo sea entretenimiento o evasión y luego comienza a mirarse el ombligo contando experiencias personales que interesan una castaña, y el resto del libro lo dedica en plan snob postmoderna a criticar la práctica totalidad de la historia de la literatura, desde los clásicos griegos hasta los textos antiguos de su británico lugar de nacimiento y hasta casi todo el siglo XX, pasando por todos los rusos y tocándome las narices diciendo que la primera parte del Quijote le parece más un ejemplo de maltrato animal que un libro divertido, con lo que estuve dudando seriamente entre tirar el suyo a la basura o comenzar a redactar una querella. Al final, arrepintiéndome de no seguir la recomendación de la autora y haber dejado de leer en la página 60, que es el cuartelillo que ella da para saber si debe dejar por imposible una obra, continué hasta el final, para cerrar el libro concluyendo que las únicas frases inteligentes que contiene son las que la editorial a colocado fuera para hacerle publicidad. Absténganse ustedes de su lectura.
Nota: si hasta critica que se incluyan agradecimientos en los libros y ella incluye nada más y nada menos que 32. No se si es ironía, porque la ironía que no se distingue como tal no lo es en modo alguno, pero se podía haber ahorrado un par de páginas, así como las otras 13, sí 13, que dedica a enumerar por orden alfabético las obras citadas y fuentes, que igual cree que alguien se va a animar después de tragarse su libro. Aunque, como hay tantos lectores casi como libros, igual no faltará otro roto para este descosido.

Vigésimo cuarto libro 2018: "Lejos del corazón", de Lorenzo Silva.

Con lo que me gusta Silva y lo fan que soy de Bevilacqua y Chamorro y hay que ver qué poco me ha gustado esta última entrega. No se si es que no la he leído de corrido sino a ratos entre otras lecturas o es que no me ha gustado de verdad, pero lo acabé con sensación de aburrimiento. Igual si fuera guardia civil me habría encantado pero, que la novela ocupe la mayor parte del tiempo repartiendo el trabajo entre guardias y reportando sobre la investigación sin que la trama tenga demasiada acción hasta el final, pues me ha dejado fría. Y que Chamorro tenga tan poquito protagonismo no me gusta, ni que Bevilacqua se dedique a repasar su pasado en el norte que parecen el capitán y él el abuelo Cebolleta.
En fin, que la cosa va sobre la desaparición de un tal Cristófer, informático de éxito, aunque investigado por determinados trapicheos, por quien pidieron un rescate y que, pese a haber pagado la familia, sigue sin aparecer. 
El ya subteniente Rubén Bevilacqua, que acaba de ver a su hijo jurar bandera para unirse al cuerpo de su padre, es requerido para la investigación ya que dado el tiempo transcurrido no se tiene mucha fe en que el empresario de la informática aparezca vivo, así que Vila y su equipo bajan hacia Algeciras y allí forman un equipo mixto con los guardias de la zona para repartirse el trabajo y avanzar en las pesquisas que los van llevando, con la desaparición del socio del primer desaparecido de por medio, por los "negocios" de la zona, Gibraltar incluido, tocando desde el narcotráfico, los delitos informáticos, el blanqueo de dinero, los bitcoins y otras criptomonedas y, en general, las nuevas formas de la ciberdelincuencia en las que, si se roba poquito a muchos y los delincuentes no ponen cara a las víctimas, ni siquiera tienen la sensación de delinquir. Vamos lo de ojos que no ven, corazón que no siente o, de donde viene el título del libro, "lejos de los ojos, lejos del corazón".
Bueno, al final sí hay un poco de acción, así que igual si la leéis sin paradas resulta que está muy entretenida y que me he perdido la sensación.
En cuanto a los personajes, aunque Bevilacqua está un poco misántropo, se siente viejo y no acaba de ver su relación con la jueza del libro anterior, Chamorro le ayuda de una manera que no acabo de ver. Que me preocupa a mi más esta chica, que no acaba de despegar en lo profesional, sin que le pueda echar la culpa al techo de cristal porque en lo personal no tiene muchas cargas a las que culpar y su personaje no anda tampoco muy allá. Tengo la sensación de que el personaje de Bevilacqua impide a Chamorro ascender ya que que si Silva prefiere que su guardia no sea de muchos galones pese a sus éxitos profesionales no puede poner a Virginia a estudiar para superiores destinos. En fin, no se, que por lo menos intervenga más en los interrogatorios y se le vea el potencial, que en este libro tiene casi más espabile la ya cabo primero Salgado.

Vigésimo tercer libro 2018: "La investigación", de Philippe Claudel.

Muy bueno. Un libro para pensar, para repensarnos en nuestra sociedad, para dejar de funcionar en piloto automático, mirar alrededor y tomar decisiones por nuestra cuenta. 
Me ha recordado mucho, mucho "El Castillo" de Kafka, que releí hace años cuando Esteban, un compañero de oposiciones (que imagino andará ahora de magistrado por alguna Audiencia) me regaló "América y otros relatos", también de Kafka, y que juntos y con la inestimable ayuda de "La insoportable levedad del ser" acabaron de hacerme inaguantable la insoportable pesadez de las Judicaturas, obligándome a replantearme las cosas y dejar las oposiciones para dar un pequeño salto al vacío.
No había leído nada de Philippe Claudel pero no es mal momento para empezar.
En esta novela de personajes sin nombre, en una ciudad inhóspita con características, e incluso climatología, distintas según sea de noche o de día, en un ambiente opresivo, agobiante y alienante, el protagonista, muy a su pesar, es El Investigador; un hombre gris que se baja del tren un atardecer lluvioso con una misión que cumplir: realizar una investigación en La Empresa en relación al alto número de suicidios detectados entre los empleados.
Desde el minuto uno las cosas no funcionan como El Investigador está acostumbrado a que lo hagan, nadie le espera en la estación como estaba previsto y todo se pone en su contra para iniciar su tarea. El Investigador nos parece un hombre metódico, quizás demasiado, como demasiado funcionario, demasiado acostumbrado a que los engranajes del sistema funcionen de forma automática sin desvíos. Está tan seguro que vendrá un coche a buscarlo que se queda de pie esperando y se pone como una sopa hasta que llega a la conclusión de que se han olvidado de él. Y los engranajes de su historia sólo han comenzado a desviarse poco a poco.
Vemos algo raro desde el principio porque el Investigador no parece ser la persona más decidida del mundo y no se acaba de dar cuenta que ya no está en su esquema de trabajo ni de vida hasta demasiado tarde, aunque las circunstancias son las que son y no parece poder hacer otra cosa porque en su esquema no entra el absurdo, protagonista principal.
Sin batería en el móvil, poco a poco va discurriendo por una ciudad que le resulta hostil hasta lo indecible, desde el bar en el que entra al principio. La ausencia de taxis, de personas, de establecimientos abiertos le hacen deambular bajo la lluvia y la nieve, calado hasta los huesos, dando vueltas, perdido, aterido y solo hasta que da con La Empresa, una enorme mole que parece dominar la ciudad y a la que desde cualquier sitio parece poder llegarse aunque sólo para dar contra el muro que la rodea sin que encuentre la puerta y para no poder entrar cuando la encuentra protegida como un búnker y sin que se le permita entrar por cuestiones burocráticas.
La nochecita toledana del Investigador nos llega a agobiar mucho, tanto que incluso, en pleno mes de julio, sentía el frío que debía estar pasando y la desesperación de buscar un hotel o cualquier refugio y no encontrarlo. Y cuando encuentra hotel, el rechazo, la locura del lugar, las escaleras, la habitación, sin baño... La situación no resulta en modo alguno normal, pero hemos acompañado al Investigador en su agonía nocturna y, como a él, ya todo nos parece creíble.
A la mañana siguiente, ya con sol, El Investigador, hecho un cromo debido a la noche anterior, vuelve a emprender su misión y entonces el agobio es otro no menos absurdo que el de la noche anterior: la calle está llena de gente en las aceras que caminan todos en la misma dirección, acera arriba los de una y acera abajo los de la otra, y la calzada llena de coches, sin que El Investigador pueda cruzar la calle para llegar a la Empresa hasta que aparece en escena El Policía.
El libro hay que leerlo, no os puedo contar mucho más sobre la experiencia de El Investigador en La Empresa porque temo descubrir cosas que deben descubrirse leyendo pero la situación de extrañeza, agobio y pérdida no desaparece en ningún momento ni siquiera al final digno de La Cabina, de José Luis López Vázquez.
La novela da para mucho: el poder, la alienación, lo intercambiable o prescindible de las personas en las organizaciones, trabajos o funciones, la falta de empatía, la desesperanza,... Si estáis un poco depres o vuestro trabajo no acaba de ajustarse a vuestras expectativas, dejaría el libro hasta que no os afecte demasiado. Pero, en cualquier otro momento, os animo a leerlo. Y en todo caso, volver a las fuentes: Kafka, Kafka, Kafka.
Nota: por cierto, que he buscado a Esteban por la web y efectivamente es magistrado aunque no en la Audiencia, es titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 6 de Barcelona y se conserva bastante bien, según se le ve en una foto de una ponencia que impartió el año pasado en unas Jornadas de Derecho Penitenciario del Colegio de Abogados de Barcelona.

domingo, julio 01, 2018

Vigésimo segundo libro 2018: "El cielo robado", de Andrea Camilleri.

Cada vez me gusta más Camilleri. Me conquistó con su Montalbano pero me enamora cada obra suya que leo que no pertenece a la saga de su personaje estrella.
"El cielo robado" es una pequeña joya que consigue convertir a un notario, Michele Riotta, en personaje de novela negra, que ¡habrá profesión menos novelera! Y conocemos casi toda la historia por las cartas que le dirige a una mujer y los informes del oficial de la notaría de Agrigento, sobrino del notario, y de la policía. 
No podemos leer las cartas de ella, así que vamos teniendo una visión parcial de la trama que comienza cuando el Notario contesta a una primera carta que le ha dirigido Alma Corradi interesándose por un librito que en su día publicó defendiendo la tesis de que el pintor Pierre-Auguste Renoir había intervenido en dos frescos de la iglesia de Capistrano.
El notario Riotta, viudo desde hace años, se siente alagado y contesta a la carta dando pormenorizada información sobre lo que se le pregunta dando inicio con ello a un intercambio epistolar de alto nivel cultural que progresivamente va ganando en voltaje erótico cuando el notario se va enamorando de la destinataria de sus cartas en las que siempre tratan de arte y principalmente de la presencia de Renoir y Aline Charigot en Sicilia y en concreto en la zona en la que se mueve el notario.
En un momento dado, cuando el notario y Alma ya parece que hayan tenido algo más que una prolija correspondencia, el señor Riotta desaparece y a partir de entonces la historia la cuenta su sobrino en un informe que escribe para la policía y los propios informes de la policía que nos descubren el inesperado final y el resto de la historia.
Es cortito pero me ha gustado un montón. Os lo recomiendo.

Vigésimo primer libro 2018: "La desaparición de Edith Hind", de Susie Steiner.


No recuerdo cómo conocí este título. Posiblemente en la web de Siruela por la que de vez en cuando me doy una vuelta. Y no es que lo confundiera con el último de Dicker, el nuevo del autor del de Harry Quebert (que se debe estar gastando en publicidad lo que no está escrito), porque no he leído todavía nada suyo y, sobre todo, porque no se había publicado todavía cuando me leí el que reseño. Éste salió en mayo y el de Dicker en junio. El caso es que comencé a leerlo y me enganchó.
La novela trata, como de su nombre puede concluirse, de la investigación que tiene lugar tras la desaparición de una joven en extrañas circunstancias.
No se cuántos personajes deben narrar la historia para que una novela pueda ser considerada coral; imagino que pasará como con los coros y las corales, que depende de cuántas personas cantan juntas reciben unos nombres u otros. Pero, a lo que voy, que ando dispersa, en esta novela de Susie Steiner la narración no es cosa de un único personaje sino que son varios los que cuentan la historia: Manon Bradshaw, oficial de policía, el agente Davy Walker, la madre de Edith, Miriam, su mejor amiga, Helena e incluso la propia Edith. Los capítulos aparecen encabezados por el día de la semana y sólo el primero fechado, el sábado 17 de diciembre de 2010, con lo que sabes en qué día estás pero no exactamente la fecha lo que confunde un poco, no se si por pretenderlo así la autora y que nos agobie el tiempo tanto como a los protagonistas, aunque de vez en cuando dice el número de días que han pasado desde la desaparición. Luego cada día tiene varios subcapítulos encabezados por el nombre del personaje narra la acción a la par que sus propias vidas e inquietudes personales que es una de las cosas buenas que tiene la novela aunque en algunos pasajes me saltaría los problemas de Manon para encontrar pareja y la achucharía para que se centrara en la trama.
La verdad es que me ha gustado mucho el libro porque me encontraba tan perdida en la búsqueda de Edith como los personajes del libro. Según se avanza en la lectura vamos conociendo la forma de ser y la vida de Edith como normalmente se conoce a las personas en la realidad, con trozos de descripciones, con opiniones diversas, con mentiras incluso, que forman un caleidoscopio que va cambiando constantemente nuestra perspectiva y nuestra opinión sobre ella y sobre lo ocurrido. Se nos pone ante dilemas morales, prejuicios, dudas que parecen esconder la verdad y no encontrar el camino para solucionar la desaparición y temernos que a la vuelta de la siguiente página nos encontremos el cadáver.
Se tocan muchos temas en el libro sobre todo desde los diferentes puntos de vista de las mujeres protagonistas, con el contrapunto del único hombre que también narra la acción. Maternidad, aspiraciones profesionales de las mujeres, las expectativas que cada personaje tiene en su carrera, las jerarquías laborales, las relaciones de pareja en su compleja diversidad, los prejuicios de clase, el lesbianismo y la homosexualidad, distintas masculinidades, la necesidad de afecto... todo ello en una trama cada vez más enrevesada en la que vas de sospechoso en sospecho hasta el sorpresivo final de la historia.
Está muy entretenida la novela y tal como acaba tendremos con seguridad una nueva entrega de las investigaciones de la oficial Manon Bradshaw.

lunes, junio 11, 2018

Vigésimo libro 2018: "Los perros duros no bailan", de Arturo Pérez-Reverte.

Los perros duros no le bailarán el agua a nadie pero yo tampoco hoy a Pérez-Reverte, que espero esté entretenido en Twiter y no tenga noticia de mi blog. Y es que su último libro me ha dejado un sabor agridulce, tirando más a agrio que a dulce.
Leí Online el principio de "Los perros duros no bailan" y me esperaba más de lo que me he encontrado. Esperaba una novela negra con protagonistas perrunos y, aunque mucho de ello tiene, no pasa de ser un divertimento en el Pérez-Reverte aprovecha los ladridos de los personajes de la novela para contar la misma historia de siempre con los mismos personajes estereotipados que le gustan: protagonista masculino, muy macho, con mucha historia a sus espaldas, amigo de sus amigos, terrible con sus enemigos y con principios muy suyos de los que se siente orgulloso y que defiende preferiblemente de manera violenta. Los perros que no reúnen los requisitos de masculinidad perruna los considera maricas o causan risa.
Esta vez el protagonista es un perro, pero salvo por lo forzado de utilizar "ladridos", "lametazos", "chocar la pata"... podría ser cualquier otro de los personajes humanos de otro libro de Pérez-Reverte.
Por contra, los personajes femeninos, las perras del libro, no tienen término medio: si se dejan montar por todos son "putillas" y la que nos se deja montar por cualquiera es una "feminista resentida". Para que una perra merezca respeto tiene que ser única, no sirve cualquiera y por eso en el libro sólo hay una.
Respecto de la historia, no da para mucho, si bien, casi todas las novelas de Pérez-Reverte, resulta entretenida y se lee rápido (también porque es muy corta) pero me molestaban las repeticiones en las frases y comportamientos de los perros, que vale que el perro marque su territorio, pero tampoco hay que decir "aquí estuvo..." cada vez que lo haga. Además, no acaba de decidirse la cosa, si son perros que no dominan el lenguaje de los humanos, cómo es que conocen su historia y sus personajes y casi leen el periódico; pero claro, en los dibujos animados todos los animales hablan, entienden y algunos se comunican con los humanos, aunque resultan en el libro contradicciones bastante evidentes al respecto.
La trama tampoco da para mucho: el Negro, el perrazo protagonista de la historia, con un relevante pasado en las peleas de perros, sabe de la desaparición de un muy amigo suyo y de otro perro que conoce y decide buscarlos. Pronto necesita hacer uso de sus habilidades como luchador, y, aunque desde el principio se describe como no muy listo, no acabo de entender que deba meterse en la boca del lobo para rescatar a sus amigos. Pero en eso consiste la cosa.
Lo que más me ha gustado es la descripción de los personajes: el perro filósofo, la argentina, la novia del perro desaparecido que gusta también al Negro... Lo que menos, el machismo de que hace gala la narración, ya que, aunque sean perros y, como dice el protagonista, no necesiten ser políticamente correctos, no deja de resultar sorprendente la afirmación, pues parece que no fuera concebible una masculinidad que no fuera machista y que la otra posibilidad para los machos sólo fuera hacer el paripé para no parecerlo en exceso.

domingo, junio 10, 2018

Décimo noveno libro 2018: "No me toques", de Andrea Camilleri.

Camilleri no deja de sorprenderme. Y, Dios mío, que me pongo mala cuando pienso la edad que tiene y que puedo quedarme sin mi ración de Camilleri cada cierto tiempo. Siempre quedarán las relecturas, pero no es lo mismo.
Este "No me toques" es corto, fresco, no es de Montalbano y parece que lo haya escrito un Camilleri en plena juventud experimentando con las formas de la novela y no uno nacido en 1925. 
Me gustó mucho, pero me pasó que acabé el libro una noche y a la mañana siguiente no era capaz de acordarme cómo terminaba. Recordaba toda la trama, lo que me llamó la atención el método de investigación, muchas cosas sobre la mujer a la que buscan, pero del final, nada de nada. Tuve que volver al libro y releer el último capítulo para recordar. Y es que el libro lo peor que tiene es el anodino final que da a la historia, por otra parte bastante verosímil si nos atenemos a lo que sabemos de Laura y su trayectoria vital, que en el fondo busca una salida y qué mejor salida que la que Camilleri le da.
La novela narra una investigación policial llevada a cabo por el comisario Luca Maurizi, de la Jefatura de Roma, quien, al contrario que nuestro Montalbano, es concienzudo metódico y constante en sus pesquisas. El libro se ordena en capítulos encabezados por una fecha y avanza linealmente según lo hace la investigación desde el 5 de junio de 2010 al 5 de julio del mismo año con algún flash back a que obliga la lectura de cartas de Laura, pero no es una narración como tal porque los capítulos son entrevistas con el marido, algún amante, una amiga, testigos..., es decir, que son casi todo diálogos, conversaciones, alguna carta copiada literalmente... sin que ello impida que vayamos construyendo un relato de la vida de Laura sin perdernos detalle pero conociéndola como se conoce a las personas, que nunca lo hacemos de una vez y en un relato completo y cronológico, sino por las impresiones de otras personas, sus opiniones, experiencias compartidas o deseos. La estructura es muy buena. Y además el investigador no parece tomar partido ni opinar, se limita a recabar datos, pruebas, noticias y seguir su investigación minuciosamente, para fastidio y enfado de su superior, llegando a conocer qué sucedió y por qué sin prejuzgar nada y, lo que resulta más extraño, sin juzgar a Laura.
Y es que la trama policial tampoco es importante, porque realmente no hay tal, no hay crimen, no hay delito y todo lleva a pensar que estamos ante una desaparición voluntaria, por lo que se trata más de una investigación psicológica para averiguar el por qué de la decisión de Laura.
La novela comienza con el marido de la desaparecida, que es un escritor mucho mayor que su esposa y un poco tontolaba, llamando a la policía porque su mujer, que dijo que se iba a escribir a otra vivienda propiedad de la familia tras uno de esos días en que le mudaba el humor (el lebeche, lo llamaba, como el viento del desierto), nunca llegó a la casa. No teme por su vida ni por su integridad, pero está preocupado.
El policía se va entrevistando con personas que conocieron y se relacionaron con Laura, lee sus cartas, sigue su trayectoria, y, a la vez que él, la vamos conociendo. Sabemos que es culta, que su tesis doctoral versó sobre Fray Angelico, que estaba obsesionada con su "Noli me tangere" (de ahí el título del libro), que tuvo una idea sobre el significado del cuadro que influyó en su propia vida (ya que tuvo una vida amorosa muy activa y libre antes de casarse y a partir de ese momento -salvo alguna excepción- pareció renunciar a su sensualidad), que está escribiendo un libro... y poco a poco nos vamos acercando a la propia Laura. Pero... ya lo dije arriba el final lo vi entre tirando a decepcionante y decepcionante del todo. Aunque, tal vez no. No sabemos si Laura encontrará lo que busca. En cualquier caso, una delicatessen de Camilleri.

Décimo octavo libro 2018: "El crimen del conde Neville", de Amélie Nothomb.

Uno o dos Nothomb al año no hacen daño. Son cortos, originales y no decepcionan, pero al ver que ya en la primera línea aparece una vidente se me vino a la cabeza la de "El cielo ha vuelto" que leí hace poco y estuve a punto de no seguir, que dos videntes en tan poco tiempo podrían acabar con mi paciencia. 
Pero seguí leyendo y al ver que Madamen Portenduère, la vidente, no tenía más intervención en la novela que su pronóstico inicial, me tranquilicé y disfruté del guiño a Oscar Wilde de esta nueva cápsula del genio de Amélie Nothomb.
El conde Neville del título pertenece a una familia venida a menos (su padre por lo menos era abogado, pero el protagonista de la novela no parece dar palo al agua) que está a punto de vender su castillo como única solución para seguir viviendo del cuento, no obstante lo cual, su única preocupación importante parece ser que su última garden party esté a la altura de siempre como el acontecimiento social más grande de las Ardenas belgas que ha venido siendo hasta la fecha. Que bien parece que Neville no sirve para otra cosa que como anfitrión de esa fiesta.
El conde ha recibido una llamada de la vidente porque la noche pasada encontró en el bosque muerta de frío a Sérieuse, la hija pequeña de Neville, a quien ni su esposa ni él habían echado de menos. Tras realizarle algunas recomendaciones para que se interese sobre "las vivencias" de la pequeña, que en su día fue la alegría de la huerta y ahora casi ni habla, Madame Portenduère le vaticina que en su próxima recepción matará a uno de los invitados, pese a lo cual todo irá de maravilla.
Neville se preocupa en primer lugar sobre la causa por la que su hija salió a escondidas para dormir en el bosque, pero enseguida pasa a ocuparse de lo que en realidad le afecta: la posibilidad de asesinar a un invitado en su propia fiesta, delante de la crème de la crème, siendo su condición de anfitrión aquello de lo que más orgulloso está y, sobre todo, no puede dormir pensando en las consecuencias del acto en sí, no precisamente de las consecuencias penales, sino de cómo afectará a su relación con sus iguales el hecho de haber cometido un crimen en público. No soportaría que le dejaran de hablar o le apartaran de la sociedad a la que considera que tiene derecho a pertenecer.
La niña, que es la única inteligente de la casa y atraviesa una adolescencia trágica y desesperada, ofrece una posible salida al dilema de su padre que estudia la muerte de cuál de sus invitados le supondrá menos repercusiones sociales. No os voy a descubrir la aparentemente descabellada idea de Sérieuse pero el padre se lo llega a plantear en serio, si bien los absurdos razonamientos de Neville, bordeando la tragedia, llegan a provocarnos la risa. Sus dilemas morales, su preocupación por las apariencias y el que dirán, por seguir perteneciendo al ambiente nobiliario en el que se nació, a costa de lo que sea, convierten a Neville en un personaje a la vez original y estereotipado y a la novela en un divertimento que incluye una crítica mordaz de ese mundo al cual la Nothomb no resulta ajena.
Muy entretenida, esta novelita admite muchas lecturas. Seguiré leyendo a esta autora que nunca deja indiferente.

lunes, mayo 14, 2018

Décimo séptimo libro 2018: "La mujer singular y la ciudad", de Vivian Gornick.

Cuando me llegó esta última entrega de Bookish me sentí un poco decepcionada, por aquello de la relación precio/número de páginas, pues esta pequeña joyita sólo tiene 148. Pero la verdad es que merece la pena porque me ha dado a conocer a una autora que no conocía, pese a que el mes que viene cumple 83 años, a esta neoyorkina del Bronx, feminista hasta la médula, cosmopolita y brillante que creo que sólo tiene otro libro en castellano (que me está faltando tiempo para conseguir).
No es una novela ni un libro de relatos sino trocitos de reflexiones, paseos, conversaciones, voces, disgresiones... que pueden leerse en el orden que se quiera y tienen como elemento en común a la autora (no se si de verdad es autobiográfico o se permite licencias poéticas, pero me da el perfil) y, sobre todo, a la ciudad y la gente de Nueva York pues la mayor parte de los textos (de entre media página y página y media) tienen que ver con personas que encuentra en su deambular por las calles de la gran manzana, aunque incluye también charlas con jugosos diálogos, especialmente con Leonard, su gran amigo gay con quien se reune con periodicidad marcada en el calendario, o experiencias con amantes con los que puede decaer una atracción física extraordinaria si no dan la talla como conversadores. No obstante, la mayoría de los textos son impresiones de conversaciones escuchadas o mantenidas, de voces de la calle, filtradas por el agudo tamiz de su incisivo juicio, de pensamientos que le surgen paseando, de recuerdos que le vienen a la memoria, de revisiones de opiniones pasadas... en pocas palabras pero de una agudeza y acierto verdaderamente dignos de elogio.
Los textos no figuran por orden cronológico ni tienen una línea temática homogénea que no sea la pasión de Vivian por su ciudad y la defensa a ultranza de sus ideas que la convierten en la mujer singular del título, que es como se ha traducido al castellano el "'odd" inglés del título original, un mujer terriblemente inteligente con una prosa capaz de expresar en dos líneas un pensamiento profundísimo, capaz de transmitir en un diálogo de apenas cuatro frases la insatisfacción, la soledad o el hastío de quien habla. Solidaridad en la calle, cuestiones de género, sexo, feminismo, cultura, cierto snobismo... y una desbordada pasión por su ciudad. 
Me ha gustado mucho descubrir a Vivian Gornick y en cuando pueda tengo que leer sus "Apegos feroces". Además, de paso, he descubierto la editorial mejicana que ha publicado la obra, Sexto Piso, cuyo anagrama, un edificio de pisos con un hombrecillo saltando de una de las ventanas del sexto, parece ser que tiene explicación en una frase dicha por uno de los socios de la editorial cuando todavía no tenía nombre. Estoy repasando el catálogo y tiene cosas originales.

domingo, mayo 13, 2018

Décimo sexto libro 2018: "Central Park", de Guillaume Musso.

Una policía francesa se despierta esposada a un caballero que no conoce en un banco de Central Park.con la camisa manchada de sangre y una pistola en su poder a la que le falta una bala. Lo último que recuerda es haber estado de celebración con un par de amigas en los Campos Elíseos. 
Al despertar el caballero no es que le ayude mucho porque se identifica como pianista de jazz cuyos últimos recuerdos de la noche pasada lo ubicaban en Dublín. Ninguno sabe, pues, quíen es su compañero de banco, qué hace en Nueva York ni cómo ha llegado allí.
Como principio de libro, promete una barbaridad, aunque la cantidad de insensateces que son capaces de cometer ambos personajes a continuación hicieron que me decepcionara bastante. Porque, digo yo. que una policía, por mucha sangre que lleve encima y mucha amnesia retrógrada que parezca sufrir, podría haber procedido con mayor lógica e identificarse en la primera comisaría a mano derecha tras contactar con la suya para que apoyaran sus argumentos. 
Pero no, menos eso, cualquier cosa: una huida hacia adelante con cambios de papel del personaje masculino que me generaron una sensación de irrealidad y falta de credibilidad que ni con el relato de los trágicos hechos que sacudieron en el pasado la vida de la protagonista, ni con el sorpresivo desenlace de la novela, me lo acababa de creer. 
Igual como película o mini-serie podrá quedar resultona, con persecuciones de coche y giros argumentales a cada paso, pero como novela, me dejó un sabor raro. Aunque, bueno, para gustos están los colores... y los libros, y supongo que la acción trepidante de alguna de sus páginas puede ser del agrado de mucha gente pese a que a mí me decepcionara. O tal vez fueron demasiadas las expectativas que me había autogenerado.

jueves, mayo 03, 2018

Décimo quinto libro 2018: "El cielo ha vuelto", de Clara Sánchez.

En 2013 no debieron estar demasiado inspirados los del jurado del Planeta o no leyeron mucho hasta adjudicar el premio o, en cualquier caso, no me dieron en el gusto. Eso sí, muy conseguida la presentación editorial de los dos libros, el premiado y el semifinalista, en una caja de cartón con las dos portadas de las novelas premiadas y una cinta burdeos para sacarlas tirando. Y total como se los regalaron los de Planeta a mi hermano y él a mi, no ha salido cara la inversión, salvo en tiempo que podía haber utilizado en lecturas que me animaran más, porque con este último casi se me cura el insomnio.
Y el caso es que no está mal escrito y a ratos parece que va a tener su intiguilla, pero en general es bastante flojo, que creo que la autora puede dar más de sí con otra historia más interesante y que me toque menos las narices con el poder adquisitivo de la protagonista para lo gansísima que es.
A su regreso de un viaje de trabajo a la India, Patricia, la supermodelo que protagoniza la novela, a ratos como único personaje porque vemos todo desde su perspectiva, coincide en el asiento de al lado con Viviana, una señora entrada en carnes con dotes de vidente, que al cogerle la mano en un episodio de aparatosas turbulencias que hacen temblar hasta a las azafatas le dice que se cuide porque alguien de su entorno intentará matarla.
La modelo, que lleva una vida de éxito profesional con dinero de sobra para comprar de manera anónima los invendibles cuadros que pinta su marido, del que está enamoradísima, no ve en su horizonte problema alguno que pueda hacer medianamente creíble el vaticinio de Viviana, así que regresa a su mundo olvidando el aviso de la pitonisa del avión hasta que comienza a tener accidentes que parecen tener poco de accidentales: alguien intenta atropellarla, sufre una caída, se corta con un cuchillo... Entonces Patricia comienza a intentar averiguar quién puede desearle mal y nosotros a sufrir las consecuencias de sus pesquisas que duran la practica totalidad del libro, junto a los viajes de la modelo a Barcelona a ver a Viviana para contrastar si el investigado o investigada de turno tiene papeletas para ser la verdadera amenaza contra la vida de Patricia que dice no ser nada religiosa pero resulta crédula hasta el vómito respecto de las brujerías de Viviana, que dan ganas de decirle que le hubiera resultado más barato que le hubieran dicho la oración del aojo.
Con este repetitivo esquema vamos conociendo a los personajes que rodean a Patricia y de los que va sospechando de uno en uno, lo que nos lleva a la consecuencia de que la aparente vida feliz que cree llegar no es tal. Sospecha de su hermana Carolina, de las compañeras, de algún ex, del marchante de su marido, de su jefe, de su jefa, de la criada (no tiene mayordomo), de la vidente... y no sospecha del gato de la vidente de puro milagro. Según va averiguando cosas vemos que su mundo se va desmoronando de tal manera que, si no fuera una novela, lo que menos podría ocurrir es lo que por fin sucede: un final abierto, fantasioso y poco realista.
En fin, simple, sosa y sin intriga.

sábado, abril 28, 2018

Décimo cuarto libro: "Yo veo en la oscuridad", de Karin Fossum.

Es un relato cuanto menos inquietante. Asistimos a los acontecimientos desde la cabeza del protagonista, Riktor, un empleado de una residencia de cuidados paliativos que se considera a sí mismo como un individuo podrido y que sabe que puede llegar a ser atroz. Y realmente se conoce a sí mismo.
Riktor es un ser solitario que fuera de su trabajo como asistente no tiene amigos ni siquiera conocidos y su único divertimento es contemplar la vida del parque del Mester de una forma que cada vez que mira a alguien nos parece que aunque ni lo piense va a hacer algo malo. Es un tipo que da miedo.
En la residencia desahoga su frustración con los internos que no pueden reaccionar: les pellizca, les pincha, les cambia la medicación o simplemente la tira por la taza del vater. Por la noche en su casa no puede dormir porque aparte de ver en la oscuridad (de ahí el título), tiene alucinaciones sonoras y olfativas ya que escucha el motor de un camión e incluso huele el combustible.
Al principio del libro y una vez que el propio protagonista ya ha comenzado en ponernos en antecedentes sobre lo perturbador de su personalidad, Riktor es testigo de cómo un esquiador sufre un accidente cayendo a las heladas aguas del lago al romperse el hielo sin mover un músculo, no ya para ayudarle, o ni siquiera para pedir socorro, sino que, lejos de actuar como cualquier ciudadano responsable haría en una situación parecida, se guarda el secreto para sí con lo que el cadáver del esquiador permanece en el fondo del lago durante meses ocasionando la angustia de sus familiares, entre los que se encuentra una de las enfermeras de la residencia por la que Riktor se siente atraído.
En el parque no suele hablar con nadie pero con las pocas personas que se le acercan nos parece que en un momento dado les va a hacer algo malo. Y de hecho, intentando hacer un amigo elige a un alcohólico al que lleva a su casa y acaba matando enterrando su cadáver en la parte de atrás de la casa plantando encima un rododendro que con el alimento del cadáver se va poniendo hermosísimo.
Y cuando pensamos y piensa que vienen a detenerlo por el crimen del borrachín, lo detienen por otro que no ha cometido: el de una residente a la que han asfixiado. Los compañeros de trabajo de Riktor, incluso su querida enfermera, han estado vigilándole y tienen serias sospechas sobre su culpabilidad en la muerte de la residente. Y ni siquiera quienes seguimos su peripecia mental acabamos de creer en su inocencia.
Asistimos a la prisión preventiva de Riktor, que le sirve para iniciar un proceso de cambio de actitud hacia la normalidad pero que no acaba de convencernos, incluso aunque oigamos sus pensamientos.
Vivimos el juicio y el acercamiento amistoso de Riktor a uno de los guardias y afectivo a la cocinera de la prisión, su iniciación en la pintura y sus proyectos de futuro. Pero la inquietud y el recelo frente al protagonista no nos deja en ningún momento, siendo inevitable someterle a un juicio paralelo ajeno a la legalidad porque sabemos que no ha sido él pero como tenemos en mente que ha cometido otro asesinato por el que no está siendo investigado, tenemos tendencia a una especie de compensación que sabemos injusta y nos deja un regusto amargo.
Y no puedo contar mucho más sin cargarme toda la trama pero el libro da para mucho desde el punto de vista jurídico, moral y psicológico porque tendemos a buscar una responsabilidad penal en unos hechos en atención no a los mismos sino a la perturbadora personalidad del investigado que parece escaparse de las consecuencias del delito de omisión del deber de socorro al esquiador y del homicidio que realmente comete. La autora consigue que lleguemos a pensar que si le condenan por el delito que no ha cometido alguna justicia poética tendrá la cosa, lo cual, en el fondo, hace que nos sintamos mal. 
Paralelamente, cuando comenzamos a creernos la transformación de Riktor, volvemos a cambiar de pensamiento y miramos de reojo al puñetero rododendro no sea que deje salir el pasado cuando el protagonista parece mejor persona, tendiendo a obviar que cometió un crimen por el que no ha pagado, lo que me llevó a pensar en las distintas funciones del Derecho Penal y de la pena, bien como castigo del delito, bien como prevención de infracciones futuras por quien ha cometido el delito o como prevención general a modo de aviso a navegantes para quienes se les puedan pasar por la cabeza similares ideas.
También da para meditar, ahora que está tan al cabo de la calle, hasta dónde nos creemos el principio constitucional de que las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad están orientadas a la reeducación y a la reinserción social y no son una simple venganza del sistema contra quien no respeta las normas mínimas de convivencia en sociedad. Riktor cumple pena y su estancia en prisión le hace prepararse para llevar una vida más normalizada alejada del delito, lo que podría llevarnos a la conclusión de que ya puede reinsertarse en la sociedad. ¿Debería entonces volver a prisión por otro delito anterior? La lógica nos dice que sí pero entonces hacia qué se orientará su nueva estancia en prisión. 
Y otra cosa, ¿es que sólo cometen delitos personas que no están insertadas socialmente? Porque muchos que hoy ven pasar el tiempo en Soto tenían una fabulosa adaptación a la vida social. ¿No tendríamos que olvidar cierta hipocresía y reconocer que las consecuencias penales de una acción típica son un castigo, una consecuencia legítima de haber cometido un delito y que deben cumplirse sí o sí, con independencia del grado de inserción social del individuo que en su día delinquió? ¿Como compaginar los conceptos. Hace falta mucha reflexión.
Buen libro, angustioso a veces, temible el cerebro del prota, muchos temas interesantes a los que me ha hecho dar vueltas.

jueves, abril 26, 2018

Décimo tercer libro 2018: "Las ocho montañas", de Paolo Cognetti.

Me está gustando mucho la experiencia Bookish porque me mandan libros que posiblemente no compraría y que además me están gustando. Resulta también muy agradable que cada libro sea diferente en diseño y tamaño, que parezcan únicos, aunque imagino que cuando reciba muchos, los que coincidan en editorial se podrán acabar pareciendo.
Cuando recibí éste, me quedé un poco fría porque ni me sonaba el título ni el autor aunque me gustó la portada y que sea un libro más estrecho de lo habitual. 
Lo de las ocho montañas me llevó a pensar que sería un relato de conquista de ocho cumbres y pensé en los diferentes ochomiles del mundo que imaginaba iban a intentar coronar los protagonistas del libro. Pero, no. Las historias que cuenta se desarrollan en las montañas, pero ni son ochomiles ni la cosa va de conquistar alturas.
No se cómo resumirlo aunque me ha gustado bastante.
Pietro, el narrador de la novela, relata en primera persona sus experiencias en la montañas desde su niñez hasta la edad adulta pero siempre relacionadas con esas montañas concretas a las que lo llevaba su padre de pequeño y principalmente enfocadas a su amistad con Bruno, el niño pastor con el que trabó amistad en la montaña y que siguió siendo su amigo cada vez que regresaba a lo largo de los años.
El libro tiene tres partes bien diferenciadas no sólo porque como tales aparecen en el libro ("montaña de la infancia", "la casa de la reconciliación" e "invierno de un amigo") sino que reflejan distintas edades del protagonista y diferentes enfoques, a la vez que vamos comprendiendo y descubriendo cosas que pasaron desapercibidas a Pietro en su infancia y que sin querer marcaron la vida de su familia.
En la primera parte acompañamos a Pietro en su inciación en la montaña junto a su padre, un apasionado de las caminatas y travesías por ella, pero no como un escalador ni como un excursionista sino como si se propusiera retos para realizar rutas no habituales y anduviera y anduviera sin que le importara otra cosa, y lo que más le gustan son las zonas aparentemente menos bonitas donde sólo hay piedras. La relación entre padre e hijo ocupa muchas páginas en las que Pietro, que sufre mal de altura, sigue a su padre pero no acaba de entender ni compartir su misma pasión.
Paralelamente, su amigo Bruno le va mostrando otras partes de la vida montañesa, le enseña los arroyos, lo lleva a zonas que conoce, le explica los nombres de los árboles, las plantas y los lugares en el dialecto de la zona y se van convirtiendo amigos inseparables, aunque sólo en los veranos.
En la segunda parte Pietro se ha distanciado de su padre y de la montaña y parece centrado en su vida en la ciudad pero cuando al morir su padre le deja una casa en la montaña, vuelve a los lugares de su infancia y recupera la amistad con Bruno, que le sigue llamando Berio, mientras reconstruyen la maltrecha ruina que constituye su herencia e intenta comprender qué deseaba su padre de él mientras recorre las montañas siguiendo los pasos de su progenitor.
En la tercera parte Pietro vive en el Himalaya y tiene poco contacto con Bruno. Conocemos la razón del título del libro y el desenlace de algunas de las historias.
Es un buen libro, cuya lectura recomiendo porque aunque a ratos parece sencillo y tranquilo esconde aristas como las de las montañas, tragedias subyacentes, tristezas, problemas íntimos de los protagonistas que les hacen ser como son.
No hay muchos personajes en el libro y hay pocas mujeres, si bien las dos que aparecen tienen una fuerte personalidad, sobre todo la madre de Pietro, cuya presencia trasversal en la trama sirve a veces de hilo conductor entre los protagonistas ayudándonos a entender qué les ocurre y por qué. Es una mujer fuerte cuya presencia física o epistolar ayuda a Pietro a comprender muchas cosas y el mantiene en contacto con la montaña de su infancia y con la memoria de su padre.
Es un libro bonito que parece de otra época, aunque el relato no resulta muy lejano en el tiempo. Y es que suben y bajan montañas sin tecnología, lo que ya resulta raro, que no sólo es que no hablan en ningún momento del GPS y tiran de plano, sino que hasta la página 201 que hace una referencia a que instalan una torre de telefonía móvil parece que nadie en el libro ha tenido necesidad ni de llamar por teléfono, lo que para desconectar resulta agradable, aunque tiene partes bastante tristes. Una lectura que nos lleva a las alturas y nos hace olvidarnos hasta del móvil.

domingo, abril 22, 2018

Duodécimo libro 2018: "El buen hijo", de Ángeles González-Sinde.

Reconozco que comencé el libro con algún prejuicio que otro por aquello de que la autora fue ministra y por aquello de que el Planeta según qué años no me acaba de cuadrar, pero es que tras un ejercicio de desprejuiciamiento por el que me obligué a leerlo, que a caballo regalado tampoco era cuestión de prepararle dentista, lo único que logré fue una sensación de pérdida de tiempo. Y es que, vamos a ver, mal escrito no está. Los sujetos están en su sitio, los verbos están bien conjugados y es de lectura fácil hasta por el buen tamaño de la letra, pero sustancia, lo que se dice sustancia, como que no tiene. Lees esperando que pase algo y llegas al insulso final esperando que el pánfilo del protagonista evolucione y se comporte como adulto y se acaba el libro sin pasar nada y con el protagonista tan sinso como al principio.
Vicente lleva una vida de la que no le gusta ni el nombre que le pusieron. Tras la muerte de su padre cuando estaba en el instituto vive con su madre con la que también trabaja en la papelería de la familia. Al comenzar la lectura su madre acaba de caerse y la lesión de su progenitora le obliga a asumir algunas responsabilidades que hasta entonces no había tenido. El buen hijo del título se agobia a la primera de cambio y piensa en que debe cambiar de vida. La última pareja que tuvo, a la que todavía llama cuando tiene la más mínima duda (cada dos por tres), lo dejó hace tiempo y su mejor amigo que vive en el mismo edificio que él tiene más vida social pese a moverse en silla de ruedas. 
Con la excusa de que su madre esté mejor atendida Vicente contrata a Corina, una mujer extranjera que se anuncia por el barrio, y a la primera de cambio su madre se la reenvía a la librería porque conoce a su hijo y sabe que no será capaz de mantenerla medio presentable. El roce parece hacer el cariño y Vicente no se entera tampoco de nada de la que Corina le lía.
La única hermana de Vicente tiene tres críos de diferentes padres y recaba temporalmente en la casa familiar por haber roto con su última relación y entre col y col se les pierde el perro de la portada, un bóxer con nombre de pluma estilográfica.
Y la vida de este grupo compone un cuadro en el que no suceden grandes cosas y a veces tampoco pequeñas lo que me llevó a aburrirme bastante.
Nota: por cierto que este libro no hacía el número doce de los leídos, que creo que lo leí mientras me ocupaba del octavo o el noveno, pero que como me hizo tan poca raya lo había olvidado.

viernes, abril 20, 2018

Undécimo libro 2018: "El rey de los juegos", de Marco Malvaldi.

Los vejetes del Bar Lume (de "La brisca de cinco" y "El juego de las tres cartas") se han pasado al billar, con lo que han dejado libre la única mesa de la terraza del bar donde se coge la ADSL, lo que supone un alivio de Massimo, el nieto de uno de ellos, que gestiona el bar aunque estudió Matemáticas. No obstante, lo que no han dejado los protagonistas de mayor edad de esta tercera entrega de las historias del Bar Lume es de interesarse por la actualidad candente, sobre todo si hay alguna cuestión policial por medio.
En la presente entrega no parece que exista un misterio digno de ser investigados por los octogenarios detectives aficionados ya que las muertes ocurren aparentemente de manera accidental en un choque de coches. Una madre y un hijo mueren, éste en el accidente y la madre en el hospital, supuestamente como consecuencia de las heridas sufridas en la cabeza. Pero nada escapa a la perspicacia de los clientes fijos de Massimo. Un comentario aparentemente trivial realizado a los medios por un político candidato a las elecciones que comenta la fecha en la que conoció a la fallecida moviliza a Aldo, Ampeilio, Del Tacca y Rimediotti que identifican el fondo de las imágenes y les falta tiempo para poner en conocimiento de la policía el desfase temporal en que ha incurrido el político, lo que lleva a abrir una investigación y corroborar que la mujer fue realmente asesinada en el hospital.
El accidente, una herencia que no es tal, la sospecha sobre conocidos hombres públicos... puntos de interés que ponen pimienta a la trama de esta novela que no es tan movida como las dos anteriores pero que resulta muy entretenida y contiene unos diálogos jugosísimos y bastante inteligentes entre los protagonistas, en los que Tiziana, la empleada de Massimo, tiene mucho que decir. Una novelita fresta y entretenida que resulta familiar por el entorno pueblerino mediterráneo en que se desarrolla y las costumbres de los personajes.

2.900 plazas para la Policía Nacional.

https://www.boe.es/boe/dias/2018/04/18/pdfs/BOE-A-2018-5284.pdf
El BOE del miércoles 18 de abril publicó la convocatoria de 2.900 plazas para la Escuela Nacional de Policía, de la División de Formación y Perfeccionamiento, para ingreso en la Escala Básica, categoría de Policía, del Cuerpo Nacional de Policía.
De las referidas plazas se reservan 580 para militares de tropa y marinería con al menos 5 años de servicio. El resto, libres.
La titulación exigida es la de Bachiller o equivalente y los hombres deben medir al menos 1,65 y las mujeres al menos 1,60.
El sistema de selección se compondrá de una fase de oposición, un curso de formación y un módulo de formación práctica.
La fase de oposición tendrá pruebas de aptitud física, de conocimientos y ortografía, reconocimiento médico, entrevista personal y test psicotécnicos.También hay una prueba opcional de idioma.
Podéis ver las bases pinchando en la imagen de la portavoz de la Policía y el plazo para presentar solicitudes es de 15 días hábiles a partir del siguiente al de la publicación. 

sábado, abril 14, 2018

Décimo Libro 2018: "La tentación del perdón", de Donna Leon.

La delincuencia veneciana debe ser objeto de investigación en una comisaría diferente de la Brunetti o se ocupan los carabineros porque Guido está un poco aburrido pese a que el ambiente en la Questura comienza la novela bastante enrarecido por quien lo enrarece casi siempre: el teniente Scapa, que está rabioso persiguiendo ciertas filtraciones de información que parecen apuntar a la secretaria del Vicequestore, la signorina Elettra a la que enseguida tanto el comisario como quienes seguimos la serie tenemos tentación de justificar. Pero esa no es la historia. 
Pocos días después de que una profesora de la misma Universidad en la que trabaja Paola, la esposa de Brunetti, intente que la policía haga algo contra el tráfico de drogas que tiene lugar en el instituto al que acude su hijo para ver si así el chico deja de coquetear con las drogas pero sin denunciar a nadie ni aportar más datos, el marido de la profesora es objeto de una agresión que le ocasiona una caída de un puente provocándole daños cerebrales aparentemente irreversibles.
Nuestro comisario sospecha desde el principio que no se trata de un accidente y comienza a investigar en el ambiente de las drogas, ya que asocia la visita de la esposa con los hechos si bien no deja de lado ninguna pesquisa e investiga también la vida de la propia víctima en cuyo despacho encuentra gran número de vales de compra de productos de belleza para una determinada farmacia a nombre de una octogenaria tía del agredido.
Como siempre, Donna Leon se ocupa en su novela de un tema que le interesa y que puede ser de más o menos actualidad. En este caso se ocupa de las corruptelas, o directamente delitos, que tienen como víctimas a las personas mayores y relacionadas con el ámbito de la salud y los medicamentos. Y no os cuento más que acabo diciendo quién es el culpable, o la culpable, para no dar muchas pistas. Je, je. No sea que venga José Mota con la policía del spoiler.
Nota: me gusta la frase de la portada. "Desobedece una ley injusta y obedecerás a la verdad".

Noveno libro 2018: "Verano en rojo", de Berna González Harbour.

Suena más a policíaco el nombre de la autora que el de la protagonista de su historia, que se llama María Ruiz, comisaria de policía desde hace poco y con formación como psicóloga que cuando se preparaba para disfrutar con su familia de una buena comida seguida de partido de la selección en el mundial de Sudáfrica (de ahí lo de "en rojo") es llamada por el deber al Parque Juan Carlos I porque ha aparecido el cadáver de un joven que, violado y estrangulado, había sido arrojado al estanque con poca intención de que saliera pronto a flote.
Además de los compañeros policías y el informático de la brigada con el que María tuvo alguna cosilla en el pasado, también investiga la muerte Luna, un veterano periodista que tiene un pie fuera de su periódico al borde de la quiebra y que lleva a gala sacar información a todos los investigadores menos a María que se le resiste, si bien en este caso mantienen un toma y daca de trasmisión de la información por la cuenta que les trae a ambos.
También colabora en la investigación, antes que le de un infarto, un policía de Santander que en su día hizo las veces de maestro del oficio para María y es que en Santander aparece otro cuerpo en la playa con dos días de diferencia del de Madrid y con idéntico tatuaje lo que orienta la investigación desde el principio hacia un colegio de curas así como unos campamentos en los que ambas víctimas coincidieron. Desde el inicio vamos viendo que la cosa va de pederastia y parecen saber menos los policías que quienes vamos leyendo porque también vamos siguiendo los pensamientos y autojustificaciones del asesino con lo que no se distingue la novela por una poderosa intriga, aunque parece orientarnos hacia una persona y luego es otra, si bien el primero no es que se distinga por su inocencia.
La verdad que pese a lo duro del tema tratado no me acabó de convencer la novela y me aburrió un poco porque la investigación policial es bastante plana y el tiempo no me cuadra como tampoco determinadas coincidencias que llevan rápidamente a los investigadores a la solución final con la que casi se dan de bruces. También es cierto que es la primera novela con esta comisaria y parece poco perfilado el personaje. Igual las siguientes son mejores.

lunes, marzo 19, 2018

Octavo libro 2018: "Ana", de Roberto Santiago.

¿Una novela de juicios y abogacía en los tribunales españoles? A por ella, me dije, aún temiendo que cualquier parecido con la realidad de la justicia patria pudiera ser mera coincidencia como en muchos otros libros que parecen haber mamado más de las películas americanas que de los foros hispanos. 
Cual no fue mi sorpresa al encontrarme en las primeras páginas el relato de una asistencia al detenido tal cual son, y tan actual que hasta le facilitan parte del atestado para que la letrada se instruya. La cosa prometía y, aunque lo de brillante abogada penalista caída en desgracia languideciendo en un mediocre despacho, me tenía un poco mosca, me sumergí en las páginas (demasiadas) de las peripecias de Ana Tramel, que comienza el libro con una resaca del quince y debe espabilarse para asistir a su hermano en el cuartel de la Guardia Civil de Robledo donde ha sido detenido por homicidio.
Al contrario que la abogada, que es adicta a casi todo desde que algo que le ocurrió en el pasado provocó su debacle profesional y personal, su hermano sólo es adicto a una: al juego. El chico se juega hasta las pestañas y en una trifulca con uno de los socios de un gran casino de Madrid, Alejandro Tramel le mata con todo lujo de testigos de su entrada en el despacho y con las cámaras del mismo grabando los hechos con perfecta nitidez. ¡Bah!, pensé. Ahora la super-abogada renace de sus cenizas y es capaz de buscar algún subterfugio para lograr que su hermano eluda las consecuencias pernales de sus actos. Pues no, el chico se suicida en la celda, con lo que nos quedamos sin juicio por homicidio y quinientas páginas de querella contra el Casino Gran Castilla en nombre de la viuda del homicida muerto por presuntos delitos de amenazas graves, coacción, extorsión e inducción al suicidio. Pues eso, con un par, y pidiendo una indecente cantidad de dinero como indemnización. Y además en un juicio con jurado en la Audiencia de Madrid habilitando días de agosto. Que no me imagino yo la carcajada del Magistrado a quien se solicitara habilitación semejante para un juicio así.
Además de este juicio asistimos a las vistas de Concha, amiga y primero jefa y luego medio socia de Ana, en relación a su divorcio y los malos tratos a los que la sometía su marido.
A ver cómo lo digo, que salvo pequeños errores y un desarrollo temporal bastante inverosímil, el autor demuestra que se ha asesorado estupendamente en relación al proceso y sobre la legislación vigente, pero que el comportamiento de la abogada no sería tolerable ni el el Juzgado más pequeño de España, también. 
Reconozco que he leído el libro buscando fallos jurídicos y mirando el número de páginas que me quedaban (siempre me parecían muchas) para llegar al final, así que hacia la mitad estaba un poco cansada de ver a Ana Tramel riñendo con todas las juezas, escapando de las consecuencias reglamentarias e incluso penales de sus actos, batallando por un procedimiento que no había por dónde cogerlo, y harta de oírla referirse a su capacidad para aguantar golpes, que los recibe en cantidad figurados y reales, hasta que decidí leer el libro como si fuera americano olvidando la falta de credibilidad e insostenibilidad de sus pretensiones, y acabé disfrutando al final con las argucias extrajudiciales de mi colega de ficción ayudada por su investigador de confianza que llevan la trama a un sorpresivo, o no tan sorpresivo, final.
Si tuviera algunas páginas menos, le hubiera dado un poco tiempo a la protagonista para sanar sus heridas y el procedimiento tuviera una duración temporal más acorde a lo que suele ser la práctica forense, creo que hubiera ganado puntos la historia. Aunque, de todas formas no creo que Ana Tramel haya colgado definitivamente la toga, porque su personaje tiene mucho potencial para nuevas historias de juicios, si no la matan a palos en alguna de ellas.

miércoles, marzo 14, 2018

Un libro de edición anticipada que me ha caducado.

No se qué debí poner entre mis preferencias que llevara a Edición Anticipada a mandarme este libro que sólo de ver la portada ya me empacha. No voy a decir que le diera mucha oportunidad porque sólo al leer el título ya me echó para atrás y tras leer unas páginas lo aparqué para no volver. Hoy me he acordado y como hay que publicar una reseña para que te manden otro libro, como tengo para mí que el sistema es automático, voy a probar publicando algo a ver si cuela.
Me da rabia no acabar un libro pero como éste se puede decir que no lo he empezado, no cuenta.
La cosa parece que va de una chica que debe cuidar a su padre sin que se enteren los Servicios Sociales y obviando el hecho de no saber cocinar (¿de qué me sonará a mi eso?). Aparece su tía que empieza a darle consejos y no puedo contar más, no por mantener la intriga sino por no saber más. Lo que sí puedo decir que no me gustó desde el principio. Igual algún día lo retomo. No se.

Convocado proceso selectivo para Secundaria en Castilla-La Mancha.

http://docm.castillalamancha.es/portaldocm/descargarArchivo.do?ruta=2018/03/14/pdf/2018_3195.pdf&tipo=rutaDocm
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha de hoy día 14 de marzo publica las bases de la convocatoria del proceso selectivo para el Cuerpo de Profesoras/es de Enseñanza Secundaria. Podéis descargarla pinchando en la imagen de las mesas.
Se convocan 729 plazas, de las cuales 694 corresponden al procedimiento de ingreso en el Cuerpo por el turno libre y 35 al procedimiento de acceso a cuerpo docente incluido en grupo de clasificación superior.
El plazo de presentación de solicitudes comienza mañana y acaba el 3 de abril.
La distribución de plazas es la siguiente:

También se han convocado 55 plazas para personas con alguna discapacidad que os podéis descargar pinchando aquí.

lunes, marzo 12, 2018

Séptimo libro 2018: "La semilla de la bruja", Margaret Atwood.

Posiblemente lo que más me gustó del libro fue su llegada a casa. Fue el primero que me llegó al suscribirme a Bookish donde sabes que te mandarán un libro al mes pero no sabes nada más hasta que no te llega. Prometen editoriales de prestigio y libros de calidad de publicación reciente. Además lo recibes en una caja sujeta con una goma y personalizada con un texto del libro que te envían y dentro una guía de lectura, un detalle relacionado con el libro o su autor o autora y alguna que otra cosita que supone un plus de intriga, sorpresa y disfrute antes incluso de descubrir qué libro hay tras el papel de seda en el que viene envuelto.
En el primer envío cumplieron y acertaron porque me gusta Margaret Atwood, porque Lumen es una muy buena editorial, porque me mandaron el libro tres o cuatro días después de su publicación y porque me gusta el te e incluyeron una bolsita de Yellow Label de Lipton. ¡Ah! también una postal con una foto de la autora sobre la que se puede leer una frase suya.
En cuanto a la obra, debería haber hecho caso de la guía de lectura y haber leído primero "La Tempestad" de Shakesperare porque igual habría entendido mejor todos los matices que se que me he debido perder del libro y que me han hecho saltarme algunos párrafos.
Debería tal vez haber visto algún vídeo de la obra o por lo menos haber leído antes la parte final del libro donde Atwood resume La Tempestad porque la obra que ahora reseño es la contribución de la autora a un proyecto de Hogarth Press (la editorial fundada por Virgina Wolf y su marido) que se proponía recrear obras de William Shakespeare en su cuarto centenario. O, puestos a facilitar la cosa, haber visto la película en la que Helen Mirren hace de Próspero.
Bueno, al lío. "La semilla de la Bruja" (referencia la Calibán del Bardo) es una obra dentro de una obra, o varias, ya que su protagonista, Felix Phillips, un reputado director teatral, comienza preparando una representación de la Tempestad para un importante festival de teatro, desarrolla la novela, una vez caído en desgracia por la traición de su socio, preparando otra representación alternativa en un correccional con los presos y a la vez protagoniza a modo del Próspero de la obra su propia Tempestad personal.
Casi toda la novela se desarrolla, no obstante, en el correccional Fletcher donde Felix trabaja con el nombre ficticio de señor Duke. Le acompañamos en la preparación de la obra, la selección de los actores y equipos de trabajo y le seguimos en la planificación de su venganza contra aquellos a quienes culpa de su caída en desgracia que sin saber que él está detrás acudirán a ver la obra a la prisión.
Felix perdió a su mujer y luego a su hija, Miranda, como la de La Tempestad, y tras el impacto que le supone la traición del que creía su amigo personal y profesional, pierde un poco el norte y busca su isla personal, como aquella en la que vive Calibán en la obra de Shakespeare, refugiándose en el dolor de la pérdida viendo una especie de fantasma de su hija que vive con él y recomiéndose durante años buscando la manera de vengarse, hasta que en el tercer año dirigiendo el curso de teatro en el correccional ve su oportunidad y desarrolla todo su potencial creativo y... vengativo.
En el fondo Felix no puede vivir sin el teatro y es un tipo muy, pero que muy creativo, de manera que es capaz de ver lo mejor de cada uno de los presos en orden a organizar equipos de trabajo que acaben llevando a cabo con pasión y entrega una buena representación de la obra que van grabando en vídeo y luego una representación real para llevar a cabo la venganza de Felix, que es precisamente lo menos creíble de la novela y lo que menos me gustó. Sí que resulta muy entretenida la forma en que los presos van haciendo suya la obra, trabajando el lenguaje, actualizando contenidos y olvidando sus propias personalidades en favor de los actores en los que se van convirtiendo y los personajes que representan.
Ahora bien, no es una obra fácil de leer si se quiere profundizar un poquito y has pasado como yo de prepararme previamente para la lectura. No obstante, puede leerse como obra independiente y puede resultar muy útil para trabajar muchas cosas. No está mal. Y a ver si me animo con la obra de teatro, si la encuentro en YouTube, o con la peli, que me ha dejado intrigada eso de que Próspero sea representado por una mujer, aunque ya hay muchas actrices de teatro que han protagonizado personajes masculinos de Shakespeare y al fin y al cabo en gran parte de las obras clásicas los personajes femeninos se representaban por hombres, así que al revés no debiera llamar la atención. Digo yo. Os cuelgo un fragmentito.

miércoles, marzo 07, 2018

Cuerpo Nacional Veterinario. Convocatoria.

boe.es/boe/dias/2018/03/05/pdfs/BOE-A-2018-3059.pdf
El BOE del día 5 de marzo publicó las bases de la convocatoria del proceso selectivo para el Cuerpo Nacional Veterinario que os podéis descargar pinchando en la imagen.
Se convocan 41 plazas por el turno libre (con reserva de 2 para personas con discapacidad) y 5 para promoción interna.
Pueden presentarse quienes tengan licenciatura o grado en veterinaria y el plazo de presentación de solicitudes es de 20 días hábiles a partir del día 6.
El sistema de selección será el de oposición para el turno libre y concurso-oposición para promoción interna. El temario también viene en las bases.
Os podéis inscribir por Internet en el Registro Electrónico Común de RED SARA pinchando aquí.

domingo, marzo 04, 2018

Bolsa de Trabajadoras/es Sociales para la Diputación de Ciudad Real.

http://se1.dipucr.es:8080/SIGEM_BuscadorDocsWeb/getDocument.do?entidad=005&doc=2889010
El BOP de Ciudad Real también publicó las bases de la convocatoria de una bolsa de trabajo para personas tituladas en Trabajo Social o título que habilite para el desempeño de esa profesión.
El plazo de presentación de instancias para participar en el proceso selectivo es de 15 días hábiles a contar desde el 1 de marzo.
Podéis descargar las bases pinchando en la imagen de arriba.

Bolsa de auxiliares de Psiquiatría para la Diputación de Ciudad Real.

http://www.valdepenas.es/PortalEmpleo/VLDOfertasEmpleo.nsf/voAnexosPorIDPadre/50C0EC99E7D9D72AC1258243002920C0/$File/Auxiliares%20de%20Psiquiatr%C3%ADa.pdf
La Diputación Provincial de Ciudad Real publicó en el Boletín Oficial de la Provincia las bases de la convocatoria para la formación de una bolsa de trabajo de auxiliares de Psiquiatría para su contratación temporal
Se exige título de Técnica/o en Cuidados Auxiliares de Enfermería o equivalente.
El plazo para las solicitudes es de 15 días hábiles que comenzaron a correr el día 1 de marzo.
Podéis descargar las bases pinchando en el logo de la Diputación.

viernes, marzo 02, 2018

Plaza de auxiliar de biblioteca para Alcázar de San Juan.

http://se1.dipucr.es:8080/SIGEM_BuscadorDocsWeb/getDocument.do?entidad=005&doc=2889017
El Patronato Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan publicó el pasado miércoles en el BOP de Ciudad Real las bases de la convocatoria de una plaza de auxiliar de biblioteca como personal laboral fijo.
El sistema de selección es el de concurso-oposición y pueden presentarse quienes tengan el título de la ESO.
El plazo para presentar las solicitudes es de 20 días a contar desde el siguiente a la publicación en el BOP, luego acaba el día 20 de marzo.
Podéis ver las bases pinchando en la puerta de la Biblioteca.
La fase de oposición constará de un examen tipo test sobre el temario que viene en las bases y un caso práctico relativo a las funciones del puesto. En la fase de concurso se valorarán experiencia y formación.

jueves, marzo 01, 2018

Regulación de las bolsas de docentes en Castilla-La Mancha.

El Diario Oficial de Castilla-La Mancha de ayer día 28 de febrero publicó la orden por la que se regularán la constitución y gestión de las bolsas de trabajo y el nombramiento y cese del personal interino docente no universitario en nuestra región.
Quien tenga interés puede descargarlas y estudiarlas pinchando en esta imagen.http://docm.castillalamancha.es/portaldocm/descargarArchivo.do?ruta=2018/02/28/pdf/2018_2472.pdf&tipo=rutaDocm

Oposiciones para el Cuerpo de Gestión de la Administración de la Seguridad Social.

https://www.boe.es/boe/dias/2018/02/26/pdfs/BOE-A-2018-2645.pdf
El BOE del pasado lunes día 26 publicó las bases de la convocatoria de las pruebas para el Cuerpo de Gestión de la Administración de la Seguridad Social:
- 150 plazas para el turno libre (con reserva de 8 para personas con alguna discapacidad). Sistema de selección por oposición.
- 100 para promoción interna (con 6 reservadas para personas con discapacidad), por concurso-oposición.
El plazo de presentación de instancias es de 20 días a partir del pasado día 27 y pueden presentarse quienes tengan grado, ingeniería técnica, diplomatura o arquitectura técnica.
Podéis acceder a las bases pinchando en la imagen.

miércoles, febrero 21, 2018

Sexto libro 2018: "Absolutamente Heather", de Mathew Weiner.

Tanto bombo, tanto bombo sobre esta primera novela de uno de los productores de "Los Soprano" y creador de "Mad Men" que caí en la trampa de este relato un poco largo que no da para novela un poco demasiado corta.
La cosa va sobre un matrimonio de acomodada existencia, pero no tan super ricos como les hubiera gustado ser, formado por Karen, una señora guapísima pero tan insegura que no es consciente de serlo, y Mark, un señor feo consciente de su fealdad pero con un trabajo muy bien remunerado que aporta a su familia una situación económica  desahogada. 
La pareja tiene una niña guapísima y tan encantadora que ni sus propios progenitores se acaban de creer que sea suya. Ambos son hiperprotectores con la criatura y la madre incluso renuncia a cualquier tipo de trabajo fuera de casa por estar con ella, hasta que Heather entra en la adolescencia y los padres parecen enfrentados por el cariño de su hija iniciando una crisis de pareja en la que irrumpe el otro protagonista de la historia poniendo sus ojos en la niña ante el espanto de su padre.
Bobby es todo lo contrario a la familia: el fallo del American dream con patas. Hijo de madre soltera drogadicta, expresidiario y medio psicópata, con una muerte a sus espaldas y un intento de violación de las que salió de rositas, trabaja como albañil sin cualificación en la obra del ático del edificio donde viven Heather y sus padres y ha puesto su lasciva mirada en ella con aviesas intenciones hasta que el padre se da cuenta.
Y aquí podría empezar un gran thriller, un domestic noir o al menos lo que promete la sinopsis de la editorial ("¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar para defender a tu familia?") pero en pocas páginas finiquita el libro y sólo el final parece digno de alguna escena de Los Soprano. No puedo confirmar que "recree la atmósfera de Mad Men" como he leído en alguna reseña porque no he visto ningún capítulo de esa serie.
Como primera obra no está mal si no hubiera tenido la tirada, difusión y elogios que el nombre del autor ha provocado. No tiene diálogos, sólo conocemos los nombres propios de los cuatro protagonistas y no hay casi trama. Eso sí, es corta, 156 páginas.

Plazas para taller de empleo en Campo de Criptana.

http://www.campodecriptana.es/images/Anuncios/2018/2018_02_19_BASES_PERSONAL_2017_TE_-AYTO_CRIPTANA.pdf

martes, febrero 20, 2018

Plazas para Arquitectas/os Superiores y Técnicos/as en el Ayuntamiento de Madrid.

A partir del pasado día 17 comienzan a correr los 20 días para presentar solicitud a las pruebas referidas a las convocatorias de:
- 42 plazas de arquitecta/o técnica/o. Pinchad aquí.
- 15 plazas para arquitecta/o superior. Pinchad aquí.

lunes, febrero 19, 2018

150 plazas para la Subescala de Secretaría-Intervención de Administración Local.

http://www.boe.es/boe/dias/2018/02/19/pdfs/BOE-A-2018-2277.pdf
El BOE de hoy publica la convocatoria de 150 plazas de acceso libre al funcionariado de administración local con habilitación de carácter nacional, subescala de Secretaría-Intervención, con reserva de 8 plazas para personas con alguna discapacidad.
Podéis acceder a las bases y al programa pinchando en la imagen.
Plazo de presentación de instancias: 20 días hábiles a partir del siguiente de su publicación.